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miércoles, 7 de octubre de 2020

AHS 09 (1984), serie TV, de Ryan Murphy y Brad Falchuk

 

FX, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television


American Horror Story: 1984

Serie de TV

(American Horror Story: 1984. Estados Unidos, 2019)

Creadores: Ryan Murphy y Brad Falchuk

 

Novena temporada

 

Jesús Guerra

 

 

Es octubre, el mes (en la cultura pop) de ver, escuchar y leer historias de terror (como si el 2020 no hubiera sido suficiente), sobre todo argumentos y representaciones de terror camp (podemos leer en Wikipedia: «El camp en cualquiera de sus formatos artísticos se caracteriza por el énfasis a la ostentosidad y la exageración en las situaciones. En ocasiones sus atributos clave suelen relacionarse con la artificialidad, la frivolidad, su carácter artístico popular, su poca profundidad artística y el exceso de elementos que conforman su distinguido tono alegórico. El camp se define por la ridiculización de la dignificación social y la cultura masiva, instalándose como una contracultura a la cultura tradicional que pretendía hacer inaceptable a la cultura popular dignificada. El camp es un tipo de corriente artística de poca seriedad, de intenciones y resultados discordantes; definida en belleza por su evidente fealdad y mal gusto», esto a partir del clásico ensayo de Susan Sontag sobre el tema), y qué mejor muestra que la novena temporada, titulada 1984 (sí, como la novela de Orwell), de la imprescindible serie American Horror Story (que fue transmitida por cable por FX en 2019 y fue recientemente añadida al resto de las temporadas en Amazon Prime).

 


Los fans lo saben perfectamente, pero quienes nunca hayan visto esta serie (no tienen ni idea de lo que se han perdido), cada temporada narra una historia diferente y, al mismo tiempo, es un homenaje a un subgénero del terror. La temporada nueve es un homenaje a las películas de la época dorada (los años 80) del subgénero del terror denominado slasher (los ejemplos más célebres son Halloween [John Carpenter, 1978], Viernes 13 [Sean S. Cunningham, 1980], y Pesadilla en la calle del infierno [A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984], las cuales tienen diversas continuaciones y remakes) y ya en sí mismas son camp.

 


Sin embargo, Susan Sontag señaló que el camp consciente de serlo no es tan camp, el verdadero camp es involuntario. AHS: 1984 es hiperconsciente así que este metacamp está más cerca de la parodia (más que las anteriores temporadas de esta serie), pero lo que le da vida propia es el hecho de que no sólo contiene todos los elementos clave de los slasher clásicos, sino que les da la vuelta y les agrega elementos hasta una casi absurda y deliciosa exageración (como lo ha hecho en las ocho temporadas anteriores con sus propios subgéneros homenajeados), porque AHS es como el rococó del terror. En esta temporada, no sólo está concentrado el slasher sino que también está condensada la década de los 80, desde la perspectiva juvenil (a diferencia, por ejemplo, de la serie Stranger Things, en la cual dicha década es vista desde la infancia).

 


Los escenarios típicos del slasher son los lugares conocidos, familiares, supuestamente seguros, los hogares de los suburbios, los autocinemas, la frontera entre la ciudad y el bosque y los campamentos de verano. Ya Wes Craven realizó su propia parodia del slasher (Scream, 1996, que tuvo su propia saga y relanzó el género), ubicada en los suburbios, AHS: 1984, por lo tanto, ubica su trama en un camping. Un grupo de jóvenes, entrenadores y clientes de clases de aeróbics (por supuesto), son contratados como supervisores de un campamento llamado Redwood. El motivo de algunos de ellos para aceptar el trabajo es alejarse de Los Angeles durante el verano, por miedo, debido a los crímenes de un nuevo asesino en serie que aterroriza a la ciudad, al que la prensa bautizó como Night Stalker (el asesino es real, Richard Ramírez y, en efecto, estuvo activo en 1984). Al llegar a su centro de trabajo veraniego se enteran de que Redwood estuvo cerrado pues 14 años atrás hubo una masacre, y el asesino, conocido como Mr. Jingles, está recluido en un hospital psiquiátrico... es decir, hasta que, evidentemente, Mr. Jingles escapa.

 


En los primeros capítulos de esta temporada, AHS sigue, paso a paso, todos los clichés del slasher, lo cual es divertido por un tiempo, pero justo cuando nos empezamos a preguntar cómo le hará la serie para no quedarse dando vueltas sobre sí misma en una constante repetición, el argumento toma giros inesperados, que además se acumulan, y nos muestra, como lo hace siempre esta obra, que las cosas nunca son lo que parecen, y que, por supuesto, pueden ser mucho más extrañas de lo que creíamos.

 


AHS: 1984 va de menos a más y tiene un muy buen final. De hecho, debo confesar que los finales de todas las temporadas de esta serie me gustan muchísimo. Ahora bien, quizá porque esta temporada es ya la novena, quizá porque las cintas slasher son las que menos me interesan del terror, tal vez porque en ésta no aparecen dos de los actores más importantes de AHS: Evan Peters y Sarah Paulson (ella estaba filmando Ratched), o tal vez porque es la más abiertamente paródica de todas, 1984 es la que menos me gusta de las temporadas existentes (aún vienen por lo menos cuatro temporadas más) y, sin embargo, me gusta. Así que pueden imaginar cuánto me gustan las anteriores (las cuales iré comentando en entradas futuras).

 

La temporada 10, que debió estrenarse en 2020 tuvo que suspender su producción debido a la pandemia, así que se pospuso para el año próximo, y ya están contratadas la 11, la 12 y la 13.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de FX Network, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television

 

American Horror Story: 1984 (AHS: 1984)

Producción: FX Network (presents), Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television

Dirección: Bradley Buecker, John J. Gray, Mary Wigmore, Jennifer Lynch, Gwyneth Horder-Payton, Loni Peristere, Liz Friedlander,

Guiones: Ryan Murphy & Brad Falchuk, Tim Minear, James Wong, Jay Beattie, Dan Dworkin, John Gray, Adam Penn, Crystal Liu

Fotografía: Gavin Kelly

Música: Mac Quayle

Edición: Ken Ramos, Danielle Wang, Erick Fefferman, Tom Kipley, Franzis Muller, Jared Siess, Peggy Tachdjian

Diseño de producción: Chloe Arbiture

Dirección de arte: Jonathan Bell

Con: Emma Roberts (Brooke Thompson), Billie Lourd (Montana Duke), Leslie Grossman (Margaret Booth), Cody Fern (Xavier Plympton), Matthew Morrison (Trevor Kirchner), Gus Kenworthy (Chet Clancy), John Carroll Lynch (Benjamin Richter / Sr. Jingles), Angelica Ross (Donna Chambers), Zach Villa (Richard Ramirez), Finn Wittrock (Bobby Richter), entre otros.

Género: Drama, terror, thriller

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Año: 2019

Duración: Entre 38 y 50 minutos cada episodio

Episodios: 9

Está en Amazon Prime

 

sábado, 30 de mayo de 2020

Carnival Row (serie TV), de Travis Beacham y René Echevarria


© Amazon Studios, Legendary Television, Stillking Films



Carnival Row
Serie de TV
(Carnival Row, Estados Unidos, 2019)
Creadores: Travis Beacham, René Echevarria

Jesús Guerra


Carnival Row (que es el nombre de un barrio bajo de la ciudad) es una serie de televisión producida por Amazon Studios, junto con Legendary Television y Stillking Films, visualmente bellísima, detallada y barroca, que se desarrolla en un mundo fantástico, en el siglo VII (equivalente en el nuestro a fines del siglo XIX), en la ciudad llamada The Burgue (palabra inexistente en inglés con esa grafía, aunque existe burg —burgo o ciudad— que se pronuncia igual) y, algunas partes, en un país vecino.





The Burgue (que es también el nombre del país) y el país vecino, habitado por hadas (y hados, del tamaño de los humanos) estuvieron en guerra contra un tercer país, de régimen fascista, que invadió al país de las hadas. The Burgue y el país invadido perdieron la guerra y ahora The Burgue tiene un problema de exceso de inmigrantes, no sólo hadas sino seres de otras especies, como centauros y faunos, y otros más que de momento sólo sirven de decorado. Como siempre ocurre, esto ha desencadenado un problema de racismo que incluso desata fuertes debates en el parlamento.




La mayor parte de los inmigrantes pobres vive en Carnival Row, en donde las hadas son particularmente apreciadas como trabajadoras sexuales. Las hadas y faunos que no viven ahí habitan en las mansiones de las familias humanas adineradas de la ciudad porque son sirvientes. The Burgue sería más o menos lo que fue el Nueva York de fines del siglo XIX, aunque visualmente es más bien una mezcla entre las ciudades de Viena y Praga de la misma época (de hecho, la serie fue filmada en la República Checa).




En ese contexto, se produce una serie de ataques a hadas, que luego escalan a asesinatos brutales de hadas y humanos de diferentes clases sociales. La investigación está a cargo de Philo (nombre completo Rycroft Philostrate, interpretado por Orlando Bloom), humano (pues la policía de la ciudad sólo emplea humanos, que abusan de los inmigrantes), y para ser humano es un tipo bastante decente, que fue pareja de Vignette Stonemoss (Cara Delevingne), un hada recién llegada a la ciudad, en circunstancias catastróficas, amiga y examante de Tourmaline Larou (Karla Crome), un hada que ahora es prostituta.




Mientras estos personajes se reencuentran y Philo investiga los bestiales asesinatos, en un barrio rico (obviamente de humanos) se desata el escándalo cuando un millonario, de nombre Agreus Astrayon (David Gyasi), que resulta ser un fauno, compra una de las mansiones y se muda a ella, para desmayo de sus vecinos directos, los hermanos Imogen y Ezra Spurnrose (Tamzin Merchant y Andrew Gower), y en el Parlamento la política se vuelve feroz, poniendo en peligro al canciller Absalom Breakspear (Jared Harris), lo cual preocupa sobremanera a su inteligente esposa, Piety Breakspear (Indira Varma) y parece no importarle a su inmaduro hijo, Jonah Breakspear (Arty Froushan), quien contraviniendo la expresa prohibición de sus padres se la pasa muy bien en los antros de Carnival Row...




El argumento es interesantísimo —lleno de importantes comentarios sociales y políticos—, las actuaciones son buenas, los decorados, la ambientación y la fotografía son impresionantes, la mezcla de géneros es deliciosa —policiaco, misterio, drama, fantasía, unas gotas de comedia, otras de melodrama, elementos de terror sobrenatural y hasta homenajes a H.P. Lovecraft (racialmente revisado) y al Gólem—. Hay que decir que los guiones de los episodios son un tanto extraños, quizá por la enorme cantidad de elementos, tramas y personajes que la serie contiene. Los episodios se toman su tiempo en desarrollar las historias, sobre todo los primeros, porque tienen que presentar a los personajes y establecer las tramas y subtramas. Si en un principio se desesperan un poco, les sugiero que aguanten, miren todo lo que la pantalla ofrece, visualmente es una belleza, pronto quedarán enganchados. Una de las historias termina con la primera temporada, las otras quedan en suspenso, y la segunda temporada está aprobada, pero no hay aún fecha de estreno. La situación mundial por la pandemia retrasó todas las producciones.

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* Todas las imágenes de esta entrada son propiedad de Amazon Studios, Legendary Television, Stillking Films

Carnival Row
Creadores: Travis Beacham, René Echevarria
Producción: Amazon Studios, Legendary Television, Stillking Films
Dirección: Thor Freudenthal (3 episodios), Andy Goddard (3), Jon Amiel (2), Anna Foerster (2), Wendey Stanzler (2)
Guiones: Travis Beacham, René Echevarria, Peter Cameron, Stephanie K. Smith, Ian Deitchman, Marc Guggenheim, Kristin Rusk Robinson, Mateja Bozicevic, Dylan Gallagher, Erik Oleson
Fotografía: Tony Miller, Chris Seager, Theo van de Sande, Sam McCurdy
Edición: Michael Ruscio, Paul Trejo, Emily Greene, Alex Luna, Patrick McMahon, Geofrey Hildrew
Diseño de producción: Frank Walsh, Jiri Matura, François Séguin
Dirección de arte: Stefan Kovacik, Martin Vackár, Frank Walsh, Petr Kunes, Ondrej Lipensky, Petr Zizala
Vestuario: Joanna Eatwell
Música: Nathan Barr
Con: Orlando Bloom (Rycroft Philostrate), Cara Delevingne (Vignette Stonemoss), Simon McBurney (Runyan Millworthy), Tamzin Merchant (Imogen Spurnrose), David Gyasi (Agreus Astrayon), Andrew Gower (Ezra Spurnrose), Karla Crome (Tourmaline Larou), Arty Froushan (Jonah Breakspear), Indira Varma (Piety Breakspear), Jared Harris (Absalom Breakspear) y Jamie Harris (Sargento Dombey), entre muchos otros.
Género: Drama, thriller, fantasía, policiaco, misterio
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2019
Duración: 55 minutos (aprox.) cada episodio
Episodios: 8 (primera temporada)
Está en Amazon Prime




sábado, 8 de febrero de 2020

Van Helsing (serie-TV)


© Netflix, Nomadic Pictures, 
SyFy, Dynamic Television




Van Helsing
Serie de TV
(Van Helsing, Estados Unidos, 2016 a la fecha)
Inspirada en la serie de novelas gráficas
Helsing de Zenecope 

Jesús Guerra

Van Helsing es una serie de televisión que lleva cuatro temporadas de 13 episodios cada una; se estrenó en 2016 y la más reciente es de fines de 2019. Se espera la quinta y aparentemente última temporada para fines de 2020. No acredita a nadie como creador o creadores de la serie, pero entre los productores ejecutivos hay un guionista que es el que más capítulos ha escrito, Neil LaBute, y un realizador que ha dirigido más episodios que los demás, Michael Nankin, a quienes, quizá, debamos suponer como creadores de esta serie.

Como es evidente a partir del título, esta obra es de vampiros, pero, en principio, no en un sentido muy tradicional, aunque hay de todo. No es propiamente de terror sino de ciencia-ficción con fantasía, drama y acción. En términos generales está bien hecha, teniendo en cuenta que evidentemente no es una serie de gran presupuesto. El argumento ha ido evolucionando a lo largo de los 52 episodios que se pueden ver en Netflix, aunque no siempre para bien. A pesar de ser de vampiros en muchos aspectos se parece más a The Walking Dead que a otras obras de terror, sobre todo en un inicio. Ha ido mezclando aspectos científicos (de ciencia-ficción, por supuesto) con elementos legendarios y hasta esotéricos del terror clásico. No es la mejor serie, pero es interesante, aunque, por supuesto, no es para todos los gustos. Tiene líneas narrativas, elementos y personajes que me gustan mucho, así como otros que no me interesan y algunos detalles que incluso me molestan, porque son clichés.


© Netflix, Nomadic Pictures, SyFy, Dynamic Television





La serie empieza en 2019, tres años después del alzamiento de los vampiros. Debido a la enorme explosión de un volcán en alguna parte de los Estados Unidos, una parte del país quedó oscurecida por una densa nube de cenizas, que les permitió a los vampiros (que, por supuesto, ya vivían entre nosotros, pero siempre escondidos en áreas oscuras, viviendo y cazando de manera anónima) tomar la calle. Esto, la verdad, no está del todo explicado, ésta es más o menos la explicación para el alzamiento, aunque no, a mí tampoco me convence...

En el momento en que se produce el alzamiento, Vanessa (Kelly Overton) —que en ese momento ni siquiera sabía que era descendiente de los Van Helsing—, era una joven sin empleo, que batallaba para conseguir dinero para ella y su hija de 10 años, Dylan (Hannah Cheramy) y vivía en un edificio horrendo. Cuando Vanessa es atacada por un vampiro, aunque ella da una buena pelea (pues tiene un entrenamiento y una fuerza de las que no hablaré) es mordida por el vampiro, el cual se reconvierte en humano, pero Vanessa ni siquiera se da cuenta del prodigio porque ha quedado inconsciente debido a la gravedad de las heridas. De hecho, Dylan la da por muerta. Y la policía también, pues es trasladada a un hospital en calidad de cadáver, para la autopsia de rigor. Sin embargo, la doctora que la atiende (Doc se le empieza a decir a partir de ahí, encarnada por Rukiya Bernard, que es joven a pesar del nombre) se da cuenta que algo no está bien con ese cuerpo, analiza su sangre y se da cuenta que la joven está viva, y que su sangre no es normal.


© Netflix, Nomadic Pictures, SyFy, Dynamic Television


Doc habla con su hermana, que trabaja para el ejército, y entre otras cosas le menciona el caso de la chica en coma, y poco después llega un grupo de soldados a llevarse ese cuerpo a una instalación militar, pero justo en esos momentos el alzamiento cobra fuerza debido a una segunda explosión volcánica, entran vampiros al hospital, se desata el caos. Y la sargento o jefa del grupo de soldados deja encargado a uno de ellos, Axel Miller (Jonathan Scarfe) de cuidar a esa mujer, que es importante para el ejército, en lo que ellos van a ayudar y a pedir refuerzos, etc. La civilización colapsa. Y tres años después, en ese mismo hospital, pero fortificado de manera casera, sigue Axel cuidando a la chica en coma y a Doc, a la cual tiene encerrada tras unas rejas y a la que alimenta con su propia sangre, pues recientemente fue mordida y convertida en vampiro.

Esto no es más que el arranque de la historia. A partir de aquí evoluciona hacia el futuro y, a través de flashbacks, nos van narrando fragmentos del pasado que nos permiten entender sucesos del presente. La serie tiene su etapa The Walkind Dead (claro, están en el postapocalipsis), su etapa Hammer Films, sus momentos Mad Max, sus guiños a The Texas Chainsaw Massacre y a muchas obras de cine y televisión. Incluso tiene su faceta mágica, que a mí no me gusta, porque la encuentro más cercana a Harry Potter que a cualquier otra cosa (y no me gusta porque no me parece congruente, no porque no me guste Harry Potter).


© Netflix, Nomadic Pictures, SyFy, Dynamic Television


Sí, tiene sus altibajos, pero me gustan varios personajes: Axel Miller, el marine (Jonathan Scarfe, quien, por cierto, ha dirigido siete de los 52 episodios), Sam (Christopher Heyerdahl), Flesh (Vincent Gale), Julius (Aleks Paunivic) y Mohamad (Trezzo Mahoro) son muy buenos personajes y están bien interpretados. El personaje de Vanessa, que se supone es el principal, a veces me gusta, a veces me disgusta, otras me molesta. Mención aparte merece el vampiro Scab (interpretado de manera excepcional por Rowland Pidlubny, tiene momentos realmente aterradores y otros divertidísimos).

En cuanto a las líneas argumentales, yo hubiera preferido que la serie siguiera la faceta de ciencia-ficción (más o menos como la impresionante novela El pasaje, de Justin Cronin), o una línea legendaria original (como las Crónicas Vampíricas de Anne Rice) aunque en algún momento entroncara inevitablemente con el vampiro de vampiros, simplemente por el apellido de Vanessa, pero la mezcla que han hecho es evidentemente producto de un cómic. Ni modo. Pero tiene una línea narrativa me parece genial (obviamente aterradora): a un asesino en serie convertido en vampiro.


© Netflix, Nomadic Pictures, SyFy, Dynamic Television


Si les gustan estos géneros y estos temas, la serie se deja ver y tiene momentos bastante buenos. Creo que en general la cuarta temporada ha sido la que más ha decaído. Espero, sin embargo, que se recupere en la temporada final.

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Van Helsing
Producción: Nomadic Pictures, Dynamic Television, Echo Lake Entertainment, Netflix
Dirección: Michael Nankin (9 episodios), Jonathan Scarfe (7), David Winning (6), Jason Priestley (4), Amanda Tapping (4), Jacquie Gould, Simon Barry, David Frazee, Kaare Andrews, Paul Johansson, Jason Stone, Leslie Hope, Shannon Kohli, Alexandra La Roche, Jackie May, Kimani Ray Smith, Lynne Stopkewich
Guiones: Neil LaBute (15 episodios), Gorrman Lee (14), Shevon Singh (13), Suki Kaiser (13), Tristin Morton (13), Jonathan Walker (12), Karen Lam (12), Jackie May (11), Jeremy Smith (11), Matt Venables (10), Simon Barry (3), Michael C. Natchoff, Sarah Jane Trohimchuck
Fotografía: Brendan Uegama      (25 episodios), Ronald Richard (12), Gerald Packer (10), Neil Cervin
Edición: Bridget Durnford (35 episodios), Jon Anctil (8), Lara Mazur (8)
Diseño de producción: James Hazell (26 episodios), Grant Pearse (18)
Dirección de arte: Carla Miranda (13 episodios), Tracey Loverock (3)       
Música: Rich Walters
Con: Kelly Overton (Vanessa Van Helsing), Jonathan Scarfe (Axel Miller), Aleks Paunovic (Julius), Vincent Gale (Flesh), Christopher Heyerdahl (Sam), Rukiya Bernard (Doc), Rowland Pidlubny (Scab), Trezzo Mahoro (Mohamad), Jennifer Cheon Garcia (Ivory), Paul Johansson (Dmitri), Jesse Stanley (Oráculo), Missy Peregrym (Scarlett Harker), entre muchos otros.
Género: Acción, drama, fantasía, horror
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2016-2019
Duración: 45 minutos cada episodio
Episodios: 52 (cuatro temporadas)
Está en Netflix


miércoles, 22 de enero de 2020

Drácula (serie TV), de Mark Gatiss y Steven Moffat


© BBC / Netflix



Drácula
Serie de TV
(Dracula, Reino Unido, 2020)
Creadores: Mark Gatiss, Steven Moffat
Basada en la novela de Bram Stoker

Jesús Guerra

Drácula es el monstruo literario y cinematográfico más exitoso de la historia. La novela de Bram Stoker ha sido adaptada a todos los medios (teatro, cine, radio, cómic, videojuegos), y sólo en cine se han hecho alrededor de 150 adaptaciones, más una infinidad de copias con variaciones de nombres, personajes y situaciones, más sus derivados: todo el cine de vampiros que no tiene nada que ver con el argumento de Drácula. Sin embargo, por increíble que parezca, nunca se ha hecho una adaptación fílmica del todo fiel a la obra literaria publicada en 1897. La más cercana es, desde mi punto de vista, la de Francis Ford Coppola (1992), y sin embargo tiene elementos amorosos agregados que cambian la naturaleza del personaje central.

Quienes recordamos el papel que cada personaje importante de la novela (Jonathan Harker, Mina Murray, Lucy Westenra, Van Helsing, John Seward, Quincey Morris, Arthur Holmwood y Renfield) juega en el argumento, nos asombramos con cada adaptación, vieja o nueva, y cómo los han cambiado incluso en películas clásicas (en algunas era Renfield quien viajaba a Transilvania, en otras era Lucy la novia de Jonathan, en otras simplemente desaparecía una buena parte de ellos), pero la historia ha sido contada tantas veces, y con tantas variaciones, que ya lo único que nos queda es esperar modificaciones ingeniosas e interesantes.


© BBC / Netflix


La reciente miniserie de la BBC y Netflix es justo eso: una variante ingeniosa, interesante e inteligente. Los créditos sí dicen que está basada en la novela de Bram Stoker pero en lugar de contarnos toda la novela, toma tres episodios específicos y claves del original y los desarrolla y aumenta. Toca momentos memorables de la novela y luego se va por otra parte. Vale la pena subrayar que cada episodio dura 90 minutos, es decir el promedio normal de un largometraje, y en el tiempo en que otras cintas nos narraban la historia completa (evidentemente muy resumida) aquí nos cuentan sólo un pasaje famoso, un puñado de capítulos.

El episodio 1, «The Rules of the Beast» (‘Las reglas de la bestia’) cuenta la llegada de Jonathan Harker (John Heffernan) al castillo de Drácula, su enloquecedora estancia en él y su escape hasta llegar a un monasterio, pero está contado por Jonathan en una entrevista con una monja, llamada Agatha van Helsing, de tal suerte que lo que vemos son flashbacks, los recuerdos de Jonathan, más unos agregados espectaculares. Agatha van Helsing es una monja un tanto anacrónica (es mucho más cercana a nosotros, en todo, que a la gente de su tiempo), inteligente, curiosa, informada y con espíritu de detective y de psicóloga.


© BBC / Netflix


El episodio 2, «Blood Vessell» (‘Navío sangriento’) narra el viaje de Drácula a Inglaterra a bordo del barco Demeter, que tan importante es en las dos películas (sobre todo en la primera) de Nosferatu (Friedrich Wilhelm Murnau, 1922; Werner Herzog, 1979), pero con un giro ingenioso y, sin perder su carácter sangriento, humorístico: a bordo van otros seis pasajeros (entre ellos un Lord Ruthven, que era el nombre del vampiro del cuento de Polidori, predecesor de la novela de Stoker) más la tripulación. Inevitablemente van a ir muriendo algunos de los pasajeros y algunos de los marineros, van desapareciendo uno a uno, como en algunas novelas de Agatha Christie, de tal suerte que el propio conde Drácula, jugando perversamente con todos, se pone al frente de la «investigación», tal y como haría, años después, Hercules Poirot en un tren o en una mansión. El final del episodio es más que sorprendente.

El episodio 3, «The Dark Compass» (‘La brújula del mal’) está centrado en los ataques de Drácula a Lucy Westenra, pero esta parte de la serie se desarrolla ya 123 años después del inicio, es decir, en el año 2020, ahora mismo. Los creadores y guionistas de la serie encontraron una astuta manera de dar ese salto en el tiempo y han traído al vampiro al Londres de nuestros días. Aquí Lucy no es amiga de Mina, pues Mina murió hace mucho tiempo. Lucy es una joven bastante guapa, negra (a diferencia de la Lucy de la novela que era blanquísima) pero al igual que el personaje de la obra original es una chica muy dada a la diversión y al coqueteo, rodeada de «pretendientes», consciente de su belleza y sus efectos, siempre a la búsqueda de algo excitante que la saque de su aburrimiento. Pero el episodio no se queda ahí, nos cuenta bastante más, gracias a la intervención de otra Van Helsing, la Dra. Zoe, bisnieta o tataranieta de Agatha.


© BBC / Netflix


Visualmente la serie es preciosa, tanto por sus decorados como por su fotografía, e imita un estilo muy específico, sobre todo en sus momentos más sangrientos (pero no gore sino pre-gore), el de las películas de horror de la muy inglesa Hammer Films (gracias a las cuales Christopher Lee, Peter Cushing y el director Terence Fisher hicieron de las suyas durante una década, desde fines de los años 50).

Las actuaciones son buenísimas y, por supuesto, quienes brillan son el danés Claes Bang (Drácula), la inglesa Dolly Wells (Agatha / Zoe), y también, claro, John Heffernan (Jonathan Harker), a quien hemos visto en series como Outlander, Ripper Street y The Crown.

Vale la pena señalar que los creadores y guionistas de la serie, Mark Gatiss, Steven Moffat, son también los creadores de la exitosísima serie Sherlock (que también trajo a Holmes a nuestro tiempo), y en particular Mark Gatiss es también actor, e interpreta con particular gusto al abogado de Drácula, Frank Renfield. 

El sentido del humor que encontramos en una buena parte de los diálogos no ha sido del gusto de algunos críticos, pero yo, la verdad, lo he disfrutado mucho. Y esta miniserie me parece espectacular, fascinante y… deliciosa.

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Drácula
Creadores: Mark Gatiss, Steven Moffat
Producción: Hartswood Films, British Broadcasting Corporation (BBC), Netflix
Dirección: Jonny Campbell (1 episodio), Paul McGuigan (1), Damon Thomas      (1)
Guiones: Mark Gatiss, Steven Moffat
Fotografía: Tony Slater Ling (2 episodios), Julian Court (1)
Edición: Colin Fair (1 episodio), Tom Hemmings (1), Paulo Pandolpho (1)
Diseño de producción: Arwel Jones
Dirección de arte: Harry Trow    
Música: David Arnold, Michael Price
Con: Claes Bang (Drácula), Dolly Wells (hermana Agatha / Zoe), Morfydd Clark (Mina), Jonathan Aris (Capitán Sokolov), John Heffernan (Jonathan Harker), Lydia West (Lucy), Matthew Beard (Jack), Mark Gatiss (Frank), Patrick Walshe McBride (Lord Ruthven), Lily Dodsworth-Evans (Dorabella), Samuel Blenkin (Piotr), y Youssef Kerkour (Olgaren), entre muchos otros.
Género: Drama, horror
País: Reino Unido
Idioma: Inglés
Año: 2020
Duración: 90 minutos cada episodio
Episodios: 3 (primera temporada)
Está en Netflix