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lunes, 6 de septiembre de 2021

For All Mankind (Serie de TV)

For All Mankind

Serie de TV







Reseña en YouTube:






Liga de la ficha completa en IMDb:

https://www.imdb.com/title/tt7772588/fullcredits



 

viernes, 11 de diciembre de 2020

Gambito de dama (series TV), de Scott Frank

 

Flitcraft, Wonderful Films, Netflix

Gambito de dama

Miniserie de TV

(The Queen's Gambit. Estados Unidos, 2020)

Creadores: Scott Frank, Allan Scott

 

Jesús Guerra

 

 

Lo primero que me dije —en silencio, por supuesto— al terminar de ver la miniserie Gambito de dama fue: «¡Quién hubiera pensado —fuera de los más enfebrecidos ajedrecistas— que el ajedrez es tan apasionante!» Pero eso, en realidad, no es del todo cierto, lo verdaderamente apasionante es esta serie que gira en torno al universo del ajedrez, y está tan bien estructurada, escrita, actuada, fotografiada, editada, musicalizada, producida y dirigida que nos entretiene, nos divierte, nos entristece, nos alegra y nos emociona como si los espectadores en realidad entendiéramos algo de ajedrez.

 


En realidad, lo que nos gusta y nos emociona es la carrera de éxito de su protagonista, Beth Harmon (interpretada de manera estupenda tanto de niña, por Isla Johnston, como de joven, de los 15 años en adelante, por Anya Taylor-Joy). Tuvo una infancia difícil —padres separados, madre inestable; huérfana a los 8—, vivió en un orfanatorio hasta los 15, cuando fue adoptada por otra pareja voluble. Pero del orfanatorio sacó una amiga para toda la vida, sus primeras lecciones de ajedrez (a cargo de un conserje, hosco pero en el fondo sentimental) y una dependencia por los tranquilizantes (sí, a fines de los años 50 —por lo menos según la serie—, en los orfanatorios les daban tranquilizantes a los niños, junto con sus vitaminas, para «mejorarles su actitud»). Para cuando el Estado prohibió, de un día para otro, que se administraran esas sustancias a los niños, ya era tarde para Beth.

 


Beth era sorprendentemente buena para las matemáticas y una superdotada para el ajedrez. Cuando el señor Shaibel, el conserje (Bill Camp) ya no podía ganarle, se la presentó al presidente del club de ajedrez de una secundaria, el cual quedó tan impresionado con la niña que la llevó al club para que jugara 12 partidas simultáneas con los jóvenes, lo cual terminó de darle a Beth la confianza que requería. Ya más grande, por una revista de ajedrez, se enteró de un concurso y ahí comenzó su carrera.

 


Gambito de dama es una serie en la que todos los elementos están bien o muy bien, su estructura es muy buena, ajustada y precisa, aunque no es nada original, es la típica de muchas obras, particularmente de las novelas-películas-series sobre deportes (porque el ajedrez es oficialmente un deporte, aunque también hay quien dice que es un arte o una ciencia): básicamente Gambito de dama es Rocky (John G. Avildsen, 1976) pero en lugar de boxear la protagonista juega ajedrez (y el hecho de que sea mujer suma puntos a su favor, pues el ajedrez siempre ha estado dominado por los hombres).

 


La carrera de Beth Harmon se ubica en los años 60 porque fue la época en la que estaban activos ajedrecistas de renombre internacional como Robert Fischer, Boris Spassky y Anatoly Karpov, en quienes se basó el autor de la novela, Walter Tevis, para crear a su personaje. En los años 60, 70 y 80 era común leer en la prensa acerca de las partidas de estos maestros del ajedrez, pero, al parecer, el fin de la guerra fría, que fue trasladada al ajedrez cuando Fischer enfrentó a Spassky, fue también el fin del interés internacional por los torneos de este deporte. En todo caso, la época en la que se ubica la serie les permitió a los departamentos de arte, vestuario y maquillaje lucirse en esta obra. El hecho de que todo esté bien en Gambito de dama implica que la dirección es estupenda, y las excelentes actuaciones de todos los participantes, aunque por supuesto sobresale Anya Taylor-Joy, lo confirma. La música, de Carlos Rafael Rivera, es una verdadera delicia, pero quizá el área que predomina es la edición, gracias a la cual, entre otras cosas, los espectadores disfrutamos tanto de unas partidas de ajedrez que en realidad no comprendemos.

 


Vale la pena apuntar que Walter Tevis, el autor de la novela (nacido en 1928 y fallecido en 1984), escribió varias obras que fueron adaptadas al cine y tuvieron éxito, como The Hustler, de 1959. La versión fílmica, de 1961, tiene el mismo título, aunque en México se llamó El audaz, fue dirigida por Robert Rossen y el papel protagónico lo interpretó Paul Newman; la adaptación de la novela de 1963 The Man Who Fell to Earth fue estrenada con el mismo título en 1976 (en México El hombre que cayó a la Tierra), y fue dirigida por Nicolas Roeg e interpretada por David Bowie; y la novela The Color of Money, de 1984 (que es la continuación de The Hustler), fue llevada al cine en 1986, con el mismo título (en México El color del dinero), bajo la dirección de Martin Scorsese, con las actuaciones de Paul Newman y Tom Cruise. La novela The Queen's Gambit se publicó en 1983, y hubo varios intentos por adaptarla al cine, aunque no fue sino hasta ahora, en 2020, que Netflix y Scott Frank lograron producir esta exitosa versión, 36 años después de la muerte del autor.

 


¿Por qué ha gustado tanto Gambito de dama? Porque está muy bien escrita y realizada, porque visual y auditivamente es deslumbrante (si es posible deslumbrar el oído), porque las actuaciones son estupendas, porque la interpretación de Anya Taylor-Joy en este papel es verdaderamente hipnótica, porque los personajes están muy bien desarrollados en los guiones, tienen capas, profundidad psicológica, ninguno es la bondad ni la maldad absolutas, son realistas, tienen virtudes y defectos y son comprensibles y, ante todo, porque, como ya apunté, es una historia típica del subgénero deportivo, en el que la protagonista, por sí misma, gracias a sí misma, vence todos los obstáculos que le ha puesto la vida, destaca, es una ganadora, vence a los mejores y de paso se hace famosa. Es rebelde y autónoma, y logra ser admirada incluso por sus adversarios deportivos. Es decir, es la protagonista con la que los espectadores nos identificamos de manera ideal, hace lo que todos quisiéramos hacer, le sucede lo que todos quisiéramos que nos sucediera, y logra lo que todos quisiéramos lograr. Rocky en su momento tuvo un éxito comparable.

 

Fue filmada en Berlín, de septiembre a diciembre de 2019.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de Flitcraft, Wonderful Films, Netflix

 

Gambito de dama (The Queen's Gambit)

Producción: Flitcraft, Wonderful Films, Netflix

Dirección: Scott Frank

Guiones:  Scott Frank y Allan Scott, basados en la novela homónima de Walter Tevis

Fotografía: Steven Meizler

Música: Carlos Rafael Rivera

Edición: Michelle Tesoro

Diseño de producción: Uli Hanisch

Dirección de arte: Kai Koch, Brendan Smith, Daniel Chour, Thorsten Klein

Vestuario: Gabriele Binder

Con: Anya Taylor-Joy (Beth Harmon), Chloe Pirrie (Alice Harmon), Bill Camp (Sr. Shaibel), Marielle Heller (Alma Wheatley), Marcin Dorocinski (Vasily Borgov), Thomas Brodie-Sangster (Benny Watts), Moses Ingram (Jolene), Harry Melling (Harry Beltik), Isla Johnston (Beth Harmon de niña), Dolores Carbonari (Margaret), entre muchos otros.

Género: Drama

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Año: 2020

Duración: Aproximadamente 55 minutos cada episodio. Duración total: 393 minutos

Episodios: 7

Está en Netflix

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

AHS 09 (1984), serie TV, de Ryan Murphy y Brad Falchuk

 

FX, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television


American Horror Story: 1984

Serie de TV

(American Horror Story: 1984. Estados Unidos, 2019)

Creadores: Ryan Murphy y Brad Falchuk

 

Novena temporada

 

Jesús Guerra

 

 

Es octubre, el mes (en la cultura pop) de ver, escuchar y leer historias de terror (como si el 2020 no hubiera sido suficiente), sobre todo argumentos y representaciones de terror camp (podemos leer en Wikipedia: «El camp en cualquiera de sus formatos artísticos se caracteriza por el énfasis a la ostentosidad y la exageración en las situaciones. En ocasiones sus atributos clave suelen relacionarse con la artificialidad, la frivolidad, su carácter artístico popular, su poca profundidad artística y el exceso de elementos que conforman su distinguido tono alegórico. El camp se define por la ridiculización de la dignificación social y la cultura masiva, instalándose como una contracultura a la cultura tradicional que pretendía hacer inaceptable a la cultura popular dignificada. El camp es un tipo de corriente artística de poca seriedad, de intenciones y resultados discordantes; definida en belleza por su evidente fealdad y mal gusto», esto a partir del clásico ensayo de Susan Sontag sobre el tema), y qué mejor muestra que la novena temporada, titulada 1984 (sí, como la novela de Orwell), de la imprescindible serie American Horror Story (que fue transmitida por cable por FX en 2019 y fue recientemente añadida al resto de las temporadas en Amazon Prime).

 


Los fans lo saben perfectamente, pero quienes nunca hayan visto esta serie (no tienen ni idea de lo que se han perdido), cada temporada narra una historia diferente y, al mismo tiempo, es un homenaje a un subgénero del terror. La temporada nueve es un homenaje a las películas de la época dorada (los años 80) del subgénero del terror denominado slasher (los ejemplos más célebres son Halloween [John Carpenter, 1978], Viernes 13 [Sean S. Cunningham, 1980], y Pesadilla en la calle del infierno [A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984], las cuales tienen diversas continuaciones y remakes) y ya en sí mismas son camp.

 


Sin embargo, Susan Sontag señaló que el camp consciente de serlo no es tan camp, el verdadero camp es involuntario. AHS: 1984 es hiperconsciente así que este metacamp está más cerca de la parodia (más que las anteriores temporadas de esta serie), pero lo que le da vida propia es el hecho de que no sólo contiene todos los elementos clave de los slasher clásicos, sino que les da la vuelta y les agrega elementos hasta una casi absurda y deliciosa exageración (como lo ha hecho en las ocho temporadas anteriores con sus propios subgéneros homenajeados), porque AHS es como el rococó del terror. En esta temporada, no sólo está concentrado el slasher sino que también está condensada la década de los 80, desde la perspectiva juvenil (a diferencia, por ejemplo, de la serie Stranger Things, en la cual dicha década es vista desde la infancia).

 


Los escenarios típicos del slasher son los lugares conocidos, familiares, supuestamente seguros, los hogares de los suburbios, los autocinemas, la frontera entre la ciudad y el bosque y los campamentos de verano. Ya Wes Craven realizó su propia parodia del slasher (Scream, 1996, que tuvo su propia saga y relanzó el género), ubicada en los suburbios, AHS: 1984, por lo tanto, ubica su trama en un camping. Un grupo de jóvenes, entrenadores y clientes de clases de aeróbics (por supuesto), son contratados como supervisores de un campamento llamado Redwood. El motivo de algunos de ellos para aceptar el trabajo es alejarse de Los Angeles durante el verano, por miedo, debido a los crímenes de un nuevo asesino en serie que aterroriza a la ciudad, al que la prensa bautizó como Night Stalker (el asesino es real, Richard Ramírez y, en efecto, estuvo activo en 1984). Al llegar a su centro de trabajo veraniego se enteran de que Redwood estuvo cerrado pues 14 años atrás hubo una masacre, y el asesino, conocido como Mr. Jingles, está recluido en un hospital psiquiátrico... es decir, hasta que, evidentemente, Mr. Jingles escapa.

 


En los primeros capítulos de esta temporada, AHS sigue, paso a paso, todos los clichés del slasher, lo cual es divertido por un tiempo, pero justo cuando nos empezamos a preguntar cómo le hará la serie para no quedarse dando vueltas sobre sí misma en una constante repetición, el argumento toma giros inesperados, que además se acumulan, y nos muestra, como lo hace siempre esta obra, que las cosas nunca son lo que parecen, y que, por supuesto, pueden ser mucho más extrañas de lo que creíamos.

 


AHS: 1984 va de menos a más y tiene un muy buen final. De hecho, debo confesar que los finales de todas las temporadas de esta serie me gustan muchísimo. Ahora bien, quizá porque esta temporada es ya la novena, quizá porque las cintas slasher son las que menos me interesan del terror, tal vez porque en ésta no aparecen dos de los actores más importantes de AHS: Evan Peters y Sarah Paulson (ella estaba filmando Ratched), o tal vez porque es la más abiertamente paródica de todas, 1984 es la que menos me gusta de las temporadas existentes (aún vienen por lo menos cuatro temporadas más) y, sin embargo, me gusta. Así que pueden imaginar cuánto me gustan las anteriores (las cuales iré comentando en entradas futuras).

 

La temporada 10, que debió estrenarse en 2020 tuvo que suspender su producción debido a la pandemia, así que se pospuso para el año próximo, y ya están contratadas la 11, la 12 y la 13.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de FX Network, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television

 

American Horror Story: 1984 (AHS: 1984)

Producción: FX Network (presents), Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television

Dirección: Bradley Buecker, John J. Gray, Mary Wigmore, Jennifer Lynch, Gwyneth Horder-Payton, Loni Peristere, Liz Friedlander,

Guiones: Ryan Murphy & Brad Falchuk, Tim Minear, James Wong, Jay Beattie, Dan Dworkin, John Gray, Adam Penn, Crystal Liu

Fotografía: Gavin Kelly

Música: Mac Quayle

Edición: Ken Ramos, Danielle Wang, Erick Fefferman, Tom Kipley, Franzis Muller, Jared Siess, Peggy Tachdjian

Diseño de producción: Chloe Arbiture

Dirección de arte: Jonathan Bell

Con: Emma Roberts (Brooke Thompson), Billie Lourd (Montana Duke), Leslie Grossman (Margaret Booth), Cody Fern (Xavier Plympton), Matthew Morrison (Trevor Kirchner), Gus Kenworthy (Chet Clancy), John Carroll Lynch (Benjamin Richter / Sr. Jingles), Angelica Ross (Donna Chambers), Zach Villa (Richard Ramirez), Finn Wittrock (Bobby Richter), entre otros.

Género: Drama, terror, thriller

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Año: 2019

Duración: Entre 38 y 50 minutos cada episodio

Episodios: 9

Está en Amazon Prime

 

jueves, 24 de septiembre de 2020

Lejos (serie-TV), de Andrew Hinderaker

 

6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television, Netflix


Lejos

Serie de TV

(Away, Estados Unidos, 2020)

Creador: Andrew Hinderaker

 

Primera temporada

 

Jesús Guerra

 

 

En un futuro relativamente próximo, en el que todo se ve exactamente igual a como se ve hoy en día, una misión internacional tripulada a Marte está a punto de despegar. Participan los Estados Unidos, Rusia, China, La India y el Reino Unido, aunque dejan claro en los primeros minutos del primer episodio que son los Estados Unidos los que han contribuido más en lo económico, y tal vez en lo técnico, así que el Centro de Control y el despegue se lleva a cabo en EEUU; los tripulantes, por lo tanto, son un ruso (Misha Popov, interpretado por Mark Ivanir), un indio (de la India, por supuesto; Ram Arya: Ray Panthaki), una china (Dr. Lu Wang: Vivian Wu), un africano nacionalizado inglés (Dr. Kwesi Weisberg-Abban: Ato Essandoh) y una norteamericana (Emma Green: Hilary Swank). Obviamente, la comandante es la norteamericana. Viajarán de la Tierra a la Luna y desde allá se realizará el despegue a Marte.

 


Hasta aquí todo suena muy bien. Un drama de ciencia-ficción... pero muy pronto nos damos cuenta de que no es así. Sí hay un viaje a Marte, sí hay escenas en la Luna, en el interior de la nave que lleva a los primeros tripulantes humanos al planeta rojo, hay incluso escenas en el espacio pues, por supuesto, hay un fallo técnico que sólo se puede resolver en lo que los astronautas llaman «una caminata espacial». Cada capítulo tiene una crisis en la nave, que no sólo obliga a los astronautas a trabajar como locos y a hacer cosas para las que no están entrenados, sino que lleva la política terrícola al viaje: hay momentos (previsibles y, la verdad, más bien molestos) en los que la china y el ruso se ponen en contra de la comandante estadounidense, pero luego el equilibrio se reestablece, cuando aparece la siguiente crisis, etc. Evidentemente les pasa de todo, o casi.

 


El problema de esta serie, por lo menos para mí, es que está demasiado ligada a la Tierra... Me explico. Es evidente que todos los tripulantes tienen familia, amigos, relaciones, esposos o amantes en la Tierra, y que los quieren y los extrañan, es lógico que todos tengan problemas y traumas, culpas y nostalgias, que vamos viendo en flashbacks, y es más o menos lógico que la comandante sea el personaje central, cuya vida ocupa la mayor parte del tiempo en pantalla, pero ¿es necesario que veamos la amistad y luego el noviazgo de la hija de la comandante? Bueno, en esta serie al parecer sí es necesario, y eso se debe a que no estamos viendo, en realidad, un drama de ciencia-ficción, sino un melodrama familiar muy gringo en el cual, además, hay un viaje a Marte y la mamá de la chica es la comandante. Podría haber sido la comandante (si es que hay) de un submarino nuclear en una crisis militar, o, cambiando los roles, el marido podría ser quien estuviera «lejos» porque era el maquinista de un tren en 1890... aquí lo que importa, el mismo título lo dice, es que uno de los padres, en este caso la madre, está lejos (y no puede regresar de inmediato) mientras suceden una serie de crisis familiares. Y como eso es lo que importa, la lejanía, la separación, la familia, el género no podía ser otro que el melodrama, con todas sus manipulaciones sentimentales.

 


A quien disfrute este género, Lejos le gustará, todos los elementos están presentes. Y, obviamente, la serie está bien hecha. En términos generales está bien dirigida, bien producida, más o menos bien escrita y, sobre todo, tiene buenas actuaciones (aunque sin exagerar, nadie se va a ganar un premio por esta serie). Hilary Swank se ganó dos Oscares (por Boys Don't Cry [Kimberly Peirce, 1999] y por Million Dollar Baby [Clint Eastwood, 2004]; Vivian Wu ha aparecido en una gran cantidad de películas y series de TV, tanto estadounidenses como chinas [por cierto, ella es la jovencita sobre cuya piel escribía alegremente Ewan McGregor en El libro de cabecera [The Pillow Book, Peter Greenaway, 1996]; a Ray Panthaki lo hemos visto recientemente en la serie inglesa Marcella; a Ato Essandoh lo hemos visto, también hace poco, en la serie Altered Carbon; a Mark Ivanir lo hemos visto en una gran cantidad de pequeños y medianos papeles en series como CSI: Miami, Fringe, Nikita, The Blacklist, Blindspot, Homeland, American Horror Story, entre otras, y lo mismo sucede con una buena parte del resto del reparto, son actores sólidos.

 

El caso más extraño es el del creador de Away, Andrew Hinderaker, quien formó parte del staff de guionistas de la interesantísima y estupenda serie Penny Dreadful (2014-2016). ¿Qué hace escribiendo melodramas? Para colmo, se toma 10 episodios de entre 44 y 57 minutos (el total es de 499 minutos, es decir ocho horas y 19 minutos) en contarnos una historia que pudo habernos contado en una película de hora y media.

 

La temporada termina en un punto interesante que muy bien podría ser el final (y para esta historia es un buen final). En el sitio IMDb la calificación de los usuarios es de 6.6/10, o sea, no particularmente generosa. Si el plan del creador de la serie para la siguiente temporada es mantener el mismo tono y las mismas características, no creo que le den luz verde.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de 6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television, Netflix

 

Lejos (Away)

Producción: 6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television

Dirección: David Boyd (2 episodios), Charlotte Brändström (2), Bronwen Hughes (2), Jeffrey Reiner (2), Jet Wilkinson (1), Edward Zwick (1)

Guiones: Andrew Hinderaker, Aditi Brennan Kapil, Chris Jones, Jessica Goldberg, Ellen Fairey, Jason Katims, Janine Nabers

Fotografía: Brian Pearson, David Boyd, Timothy A. Burton

Música: Will Bates

Edición: Peter Forslund, Dana Gasparine, Phillip J. McLaughlin, Angela M. Catanzaro

Diseño de producción: David Sandefur

Dirección de arte: Craig Humphries, Callum Webster

Con: Hilary Swank (Emma Green), Josh Charles (Matt Logan), Vivian Wu (Dr. Lu Wang), Mark Ivanir (Misha Popov), Ray Panthaki (Ram Arya), Ato Essandoh (Dr. Kwesi Weisberg-Abban), Talitha Eliana Bateman (Alexis Logan), Monique Gabriela Curnen (Melissa Ramirez), Adam Irigoyen (Isaac Rodriguez), Felicia Patti (Cassie Ramirez), Gabrielle Rose (Darlene Cole), Fiona Fu (Li Jun), entre otros.

Género: Drama, romance, ciencia-ficción

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Año: 2020

Duración: Entre 44 y 57  minutos cada episodio

Episodios: 10

Está en Netflix

 


lunes, 7 de septiembre de 2020

El joven Wallander (serie-TV), de Ben Harris

 

Yellow Bird, Netflix


El joven Wallander

Serie de TV

(Young Wallander, Reino Unido, 2020)

Creador: Ben Harris

 

Primera temporada

 

Jesús Guerra

 

 

Quien haya leído alguna de las 12 novelas policiacas de la serie Wallander del escritor sueco Henning Mankell (1948-2015), o haya visto la serie inglesa Wallander (12 episodios, uno por novela, de hora y media cada uno, divididos en cuatro temporadas estrenadas entre 2008 y 2016, con Kenneth Branagh en el papel del inspector de policía sueco), o haya tenido la oportunidad de ver la serie policiaca sueca, también llamada Wallander (interpretada por Krister Henriksson; realizada y estrenada entre 2005 y 2014, con 32 episodios de hora y media; en esta serie colaboraba el propio Mankell como guionista o coguionista, supongo que escribió historias específicas para la TV), quien haya leído, repito, alguna de las novelas o visto alguna de estas dos series sabe perfectamente quién es el inspector Kurt Wallander.

 

La novedad de Netflix con El joven Wallander es brindarnos una serie como precuela, la cual, lo adelanto, está bien hecha y es interesante. Kurt está casi recién egresado de la academia de policía, es un novato, y su mejor amigo, Reza (Yasen Atour), es también policía. Pero el novato muy pronto se enfrenta a un episodio traumático, el asesinato horrendo de un sueco blanco por parte de un inmigrante.

 


Como Kurt no tiene dinero, vive en una zona «complicada», todos sus vecinos son inmigrantes, y el asesinato se comete, de madrugada, en la plaza que está frente al edificio en donde se encuentra su departamento. Como Kurt es obsesivo, comienza a pasar reportes de cosas que ve en su barrio que pueden estar relacionados con el asesinato, y esto hace que el jefe de policía, Hemberg (Richard Dillane), ascienda a Kurt a detective de homicidios, pues le parece, por una parte, que es conveniente tener en el caso a un infiltrado en la zona del crimen y, por otra, que Kurt es un joven prometedor.

 

Esta primera temporada de seis episodios (de aproximadamente 45 minutos cada uno) es bastante interesante, tiene momentos emocionantes y está bien contada, pero tampoco es algo del otro mundo, es una serie bastante decente pero no sobresaliente; eso sí, respeta una de las características de las novelas de Henning Mankell, la utilización de la novela negra como una manera de explorar temas sociales relevantes. Es una primera temporada algo neutra que, de seguir, podría y debería mejorar y desarrollar más al personaje central.

 


Sin embargo, la serie nos obliga a preguntarnos algunas cosas, y la primera es evidente: ¿por qué está ubicada en el presente? Si fuera acorde a la línea temporal correspondiente, tendría que estar ubicada en los años 70, cuando Wallander tenía alrededor de veintitantos años. Se «entiende» (nótense las comillas) la modernización de un personaje como Sherlock Holmes, que en años recientes fue el personaje central de dos series de televisión, la inglesa Sherlock (2010-2017, con Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, la cual está ubicada en el Londres del presente), y la norteamericana Elementary (2012-2019, con Jonny Lee Miller y Lucy Liu, la cual se desarrolla en la Nueva York de nuestros días), pero Holmes es un personaje que tiene más de 130 años de existencia, en cambio la última novela con Kurt Wallander tiene apenas 11 años de haber sido publicada. Así que esta serie anacrónica de El joven Wallander es, por lo menos, desconcertante, y ese afán de cambiarlo todo en las adaptaciones, enervante.

 

Y si nos ponemos quisquillosos, para los suecos debe ser molesto que a pesar de que el actor que interpreta a Kurt, Adam Pålsson, sea sueco, hable en inglés. Y a los habitantes de Malmö, la ciudad en la que se supone transcurren los hechos, les debe de molestar que la serie no esté filmada ahí, sino en Vilna, la capital de Lituania.

 


En fin, vale la pena verla, se van a entretener y tal vez a descubrir algunas cosas sobre la situación de los inmigrantes en los países nórdicos. Para los interesados en las novelas y relatos de Henning Mankell con Kurt Wallander, en español (todas publicadas por Tusquets), les dejo la lista:

 

* Asesinos sin rostro (Mördare utan ansikte, 1991).

* Los perros de Riga (Hundarna i Riga, 1992).

* La leona blanca (Den vita lejoninnan, 1993).

* El hombre sonriente (Mannen som log, 1994).

* La falsa pista (Villospår, 1995).

* La quinta mujer (Den femte kvinnan, 1996).

* Pisando los talones (Steget efter, 1997).

* Cortafuegos (Brandvägg, 1998).

* La pirámide (Pyramiden, 1999; relatos cortos con Wallander como protagonista)

* Antes de que hiele (Innan frosten, 2002).

* Huesos en el jardín (Handen, 2002)

* El hombre inquieto (Den orolige mannen, 2009)

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de Yellow Bird, Netflix

 

El joven Wallander (Young Wallander)

Producción: Yellow Bird, Netflix

Dirección: Ole Endresen (3 episodios), Jens Jonsson (3)

Guiones: Ben Harris, Anoo Bhagavan, Jessica Ruston, Ben Schiffer

Fotografía: Gaute Gunnari

Música: Matti Bye

Edición: Erlend Kristoffersen, Theo Lindberg, Joakim Pietras

Diseño de producción: Malin Lindholm

Con: Adam Pålsson (Kurt Wallander), Leanne Best    (Frida Rask), Richard Dillane (Hemberg), Ellise Chappell (Mona), Sara Seyed (Jasmine), Yasen Atour (Reza Al-Rahman), Jordan Adene (Ibra), Alan Emrys (Gustav Munck), Charles Mnene (Bash), Jacob Collins-Levy (Karl-Axel Munck), entre muchos otros.

Género: Crimen, drama, misterio, thriller

País: Reino Unido

Idioma: Inglés

Año: 2020

Duración: 45 minutos cada episodio

Episodios: 6

Está en Netflix

 

 



 

 

 


viernes, 14 de agosto de 2020

Warrior Nun (serie-TV), de Simon Barry

 

Fresco Film Services, Reality Distortion Field, Netflix


Warrior Nun

Serie de TV

(Warrior Nun, Estados Unidos, 2020)

Creador: Simon Barry

 

Primera temporada

 

Jesús Guerra

 

 

En España, tan impermeable al inglés, por supuesto se llama La monja guerrera, que suena más surrealista que Warrior Nun, aunque signifiquen lo mismo, y es que es cierto, el título de la serie es deliciosamente absurdo y consistente con el absurdo contenido: absurdo, pero (algo) entretenido. Viéndolo bien, también la historia de la Iglesia católica es bastante absurda pues ésta sí tuvo monjes guerreros (entre ellos, los templarios), los cuales peleaban contra otros guerreros. La serie, sin embargo, trata de una orden (la Orden de la Espada en forma de Cruz) de monjas que pelean, con artes marciales, espadas y escopetas, contra demonios-fantasma y demonios encarnados y contra las fuerzas del Mal en la Tierra...

 

La serie está basada en un cómic de los años 90 de Ben Dunn, pero (como siempre) con muchos cambios. El cómic está centrado en la Hermana Shannon (Melina Matthews) pero la serie la manda a la banca como personaje secundario, sobre todo para flashbacks, pues la matan en el primer episodio, en cambio el papel central se lo dan a Ava (¡que no es monja!, interpretada por la actriz portuguesa Alba Baptista), personaje creado para la serie. Hay, además, otros flashbacks sobre la Monja Guerrera original, que peleó en las Cruzadas y creó la congregación. Celebro el deseo del autor del cómic y del creador de la serie de apoyar el actual empoderamiento de la mujer, pero es evidente que desconocen la historia de la Iglesia católica y el pésimo trato que le ha dado a las mujeres a lo largo de sus dos mil años de existencia: nomás recuerden cómo le fue a Juana de Arco. ¿Y por qué el título está en singular si se trata de una orden de monjas guerreras? ¿Las otras no cuentan?

 


Ava es una chica de 18 años que ha pasado 10 en un orfanatorio de España, paralizada del cuello para abajo. A los 8 años iba con su madre en un auto cuando ésta tuvo un accidente y murió. Como la madre era católica el orfanato, atendido por siniestras monjas educadas en el franquismo, se hizo cargo de la niña, la cual, al llegar a la mayoría de edad, murió en condiciones más que sospechosas para todos, menos para los sacerdotes que dirigen la morgue. Estando el cadáver de Ava en el depósito de cadáveres, llega un grupo de monjas guerreras cargando a su líder moribunda, la Hermana Shannon. Nos enteramos entonces de que para ser la jefa de las Monjas Guerreras se requiere tener en el cuerpo un objeto divino (que no menciono pero que es otro de los absurdos de la serie). El objeto debe ser extraído e insertado de inmediato en el cuerpo de la sucesora, pero en ese momento son atacadas por fuerzas sobrenaturales, y en medio del caos, la monja que ya extrajo el objeto de Shannon decide ocultarlo en el otro cadáver que está a la mano: el de Ava.

 

Lo que nadie esperaba, sucede: Ava resucita, se da cuenta que puede moverse y, por si fuera poco, tiene poderes especiales... y huye. Ava se encuentra, de pronto, en unas calles llenas de vida, algo que nunca ha experimentado como adolescente, y al mismo tiempo puede caminar y correr (y bailar, lo vemos poco después). Pronto conoce a unos amigos y un joven que le gusta y empieza la fiesta. Cuando las Monjas Guerreras la encuentran y le explican la situación, a Ava no le hace ninguna gracias y huye de nuevo. Esto es lógico, es parte de la Ruta del Héroe («la negativa al llamado» se llama este paso), pero creo que en esta serie los guionistas exageran pues se pasan más de la mitad de la temporada en este estira y afloja.

 


Por supuesto, hay más: una empresa que realiza experimentos que el cardenal Duretti (Joaquim de Almeida) considera demoniacos, y la propia agenda política de este cardenal, el cual llega a meter en cintura a las monjas ninjas, a su madre superiora (Sylvia De Fanti) y al jefe operativo, el padre Vincent (Tristán Ulloa). Vale la pena señalar que el título de cada capítulo corresponde a una cita bíblica la cual, se supone, corresponde, de alguna manera, al contenido (lo cual que no pienso verificar).

 

La actriz que interpreta a Ava (Alba Baptista) es muy bonita, de hecho es muy parecida a la Ellen Page de hace 10 años (Page nació en el 87 y Baptista en el 97), y a mí me parece carismática, sin embargo su personaje en algunos (o bastantes) momentos nos llega a parecer insoportable, aunque esto puede explicarse por las condiciones en que vivió en el orfanato y que apenas comienza a vivir de manera normal.

 

La primera temporada de esta serie es muy irregular. El ritmo es más bien lento para ser una serie de acción, las actuaciones tampoco son muy parejas, lo cual finalmente es responsabilidad de los realizadores. Eso sí, las locaciones son espléndidas: Málaga, Sevilla, Antequera, Córdoba, Marbella y Ronda. Pero en general, esta serie, con este título surrealista, pudo ser mejor. Me gusta, eso sí, que, aunque en un principio Warrior Nun parece una trampa para atraer millennials y centennials incautos a las redes católicas, poco a poco la Iglesia comienza a perfilarse como uno de los villanos de esta historia.

 


La temporada no termina propiamente, es decir, deja a los espectadores en un cliffhanger, lo cual quiere decir no sólo que los productores tienen preparado material para una o varias temporadas posteriores, sino que además tienen confianza en que les darán luz verde para continuar. Pero eso, en realidad, está por verse.

 

Apunto, como nota final, que me gusta el efecto y el aspecto de los demonios-fantasma, pero detesto la imagen de los demonios encarnados: parecen monstruos de cintas de superhéroes, una especie de Hulk en carnaval.

 

El público natural de esta serie: adolescentes y jóvenes (segunda mitad de la Generación Y y primera de la Z), gamers, lectores de cómics y fans de obras de fantasía y acción. Pero también puede ser por lo menos entretenida para adultos (Generación X y hasta la cola de los Baby Boomers) amantes de la fantasía más delirante, en el estado de ánimo adecuado.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de Fresco Film Services, Reality Distortion Field, Netflix

 

Warrior Nun

Producción: Fresco Film Services, Reality Distortion Field, Netflix

Dirección: Simon Barry (2 episodios), Mathias Herndl          (2), Agnieszka Smoczynska (2), Sarah Walker (2), Jet Wilkinson (2)

Guiones: Simon Barry, David Hayter, Amy Berg, Matt Bosack, Terri Hughes Burton, Suzanne Keilly, Sheila Wilson, basados en la novela gráfica de Ben Dunn

Fotografía: Christopher LaVasseur, Imanol Nabea

Edición: Christopher A. Smith

Diseño de producción: Bárbara Pérez-Solero

Vestuario: Cristina Sopeña

Con: Alba Baptista (Ava), Toya Turner (Shotgun Mary), Kristina Tonteri-Young (Hermana Beatrice), Lorena Andrea (Hermana Lilith), Tristán Ulloa (Padre Vincent), Thekla Reuten (Jillian Salvius), Melina Matthews (Hermana Shannon), Olivia Delcán (Hermana Camila), Joaquim de Almeida (Cardenal Duretti), Sylvia De Fanti (Madre Superiora), Emilio Sakraya (JC), entre muchos otros.

Género: Acción, drama, fantasía

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés (algo de español y de italiano)

Año: 2020

Duración: 45 minutos cada episodio

Episodios: 10

Está en Netflix