For All Mankind
Serie de TV
https://www.imdb.com/title/tt7772588/fullcredits
For All Mankind
Serie de TV
https://www.imdb.com/title/tt7772588/fullcredits
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| Flitcraft, Wonderful Films, Netflix |
Gambito de dama
Miniserie de TV
(The Queen's Gambit.
Estados Unidos, 2020)
Creadores: Scott Frank, Allan
Scott
Jesús Guerra
Lo primero que me
dije —en silencio, por supuesto— al terminar de ver la miniserie Gambito de
dama fue: «¡Quién hubiera pensado —fuera de los más enfebrecidos
ajedrecistas— que el ajedrez es tan apasionante!» Pero eso, en realidad, no es
del todo cierto, lo verdaderamente apasionante es esta serie que gira en torno
al universo del ajedrez, y está tan bien estructurada, escrita, actuada,
fotografiada, editada, musicalizada, producida y dirigida que nos entretiene,
nos divierte, nos entristece, nos alegra y nos emociona como si los
espectadores en realidad entendiéramos algo de ajedrez.
En realidad, lo que
nos gusta y nos emociona es la carrera de éxito de su protagonista, Beth Harmon
(interpretada de manera estupenda tanto de niña, por Isla Johnston, como de
joven, de los 15 años en adelante, por Anya Taylor-Joy). Tuvo una infancia
difícil —padres separados, madre inestable; huérfana a los 8—, vivió en un
orfanatorio hasta los 15, cuando fue adoptada por otra pareja voluble. Pero del
orfanatorio sacó una amiga para toda la vida, sus primeras lecciones de ajedrez
(a cargo de un conserje, hosco pero en el fondo sentimental) y una dependencia
por los tranquilizantes (sí, a fines de los años 50 —por lo menos según la
serie—, en los orfanatorios les daban tranquilizantes a los niños, junto con
sus vitaminas, para «mejorarles su actitud»). Para cuando el Estado prohibió, de
un día para otro, que se administraran esas sustancias a los niños, ya era
tarde para Beth.
Beth era
sorprendentemente buena para las matemáticas y una superdotada para el ajedrez.
Cuando el señor Shaibel, el conserje (Bill Camp) ya no podía ganarle, se la
presentó al presidente del club de ajedrez de una secundaria, el cual quedó tan
impresionado con la niña que la llevó al club para que jugara 12 partidas
simultáneas con los jóvenes, lo cual terminó de darle a Beth la confianza que
requería. Ya más grande, por una revista de ajedrez, se enteró de un concurso y
ahí comenzó su carrera.
Gambito de dama es una serie en la que todos los elementos están
bien o muy bien, su estructura es muy buena, ajustada y precisa, aunque no es
nada original, es la típica de muchas obras, particularmente de las
novelas-películas-series sobre deportes (porque el ajedrez es oficialmente un
deporte, aunque también hay quien dice que es un arte o una ciencia):
básicamente Gambito de dama es Rocky (John G. Avildsen, 1976)
pero en lugar de boxear la protagonista juega ajedrez (y el hecho de que sea
mujer suma puntos a su favor, pues el ajedrez siempre ha estado dominado por
los hombres).
La carrera de Beth
Harmon se ubica en los años 60 porque fue la época en la que estaban activos
ajedrecistas de renombre internacional como Robert Fischer, Boris Spassky y
Anatoly Karpov, en quienes se basó el autor de la novela, Walter Tevis, para
crear a su personaje. En los años 60, 70 y 80 era común leer en la prensa
acerca de las partidas de estos maestros del ajedrez, pero, al parecer, el fin
de la guerra fría, que fue trasladada al ajedrez cuando Fischer enfrentó a
Spassky, fue también el fin del interés internacional por los torneos de este
deporte. En todo caso, la época en la que se ubica la serie les permitió a los
departamentos de arte, vestuario y maquillaje lucirse en esta obra. El hecho de
que todo esté bien en Gambito de dama implica que la dirección es
estupenda, y las excelentes actuaciones de todos los participantes, aunque por
supuesto sobresale Anya Taylor-Joy, lo confirma. La música, de Carlos Rafael
Rivera, es una verdadera delicia, pero quizá el área que predomina es la
edición, gracias a la cual, entre otras cosas, los espectadores disfrutamos
tanto de unas partidas de ajedrez que en realidad no comprendemos.
Vale la pena apuntar
que Walter Tevis, el autor de la novela (nacido en 1928 y fallecido en 1984),
escribió varias obras que fueron adaptadas al cine y tuvieron éxito, como The
Hustler, de 1959. La versión fílmica, de 1961, tiene el mismo título,
aunque en México se llamó El audaz, fue dirigida por Robert Rossen y el
papel protagónico lo interpretó Paul Newman; la adaptación de la novela de 1963
The Man Who Fell to Earth fue estrenada con el mismo título en 1976 (en
México El hombre que cayó a la Tierra), y fue dirigida por Nicolas Roeg
e interpretada por David Bowie; y la novela The Color of Money, de 1984
(que es la continuación de The Hustler), fue llevada al cine en 1986,
con el mismo título (en México El color del dinero), bajo la dirección
de Martin Scorsese, con las actuaciones de Paul Newman y Tom Cruise. La novela The
Queen's Gambit se publicó en 1983, y hubo varios intentos por adaptarla al
cine, aunque no fue sino hasta ahora, en 2020, que Netflix y Scott Frank lograron
producir esta exitosa versión, 36 años después de la muerte del autor.
¿Por qué ha gustado
tanto Gambito de dama? Porque está muy bien escrita y realizada, porque
visual y auditivamente es deslumbrante (si es posible deslumbrar el oído),
porque las actuaciones son estupendas, porque la interpretación de Anya
Taylor-Joy en este papel es verdaderamente hipnótica, porque los personajes
están muy bien desarrollados en los guiones, tienen capas, profundidad
psicológica, ninguno es la bondad ni la maldad absolutas, son realistas, tienen
virtudes y defectos y son comprensibles y, ante todo, porque, como ya apunté,
es una historia típica del subgénero deportivo, en el que la protagonista, por
sí misma, gracias a sí misma, vence todos los obstáculos que le ha puesto la
vida, destaca, es una ganadora, vence a los mejores y de paso se hace famosa.
Es rebelde y autónoma, y logra ser admirada incluso por sus adversarios
deportivos. Es decir, es la protagonista con la que los espectadores nos
identificamos de manera ideal, hace lo que todos quisiéramos hacer, le sucede
lo que todos quisiéramos que nos sucediera, y logra lo que todos quisiéramos
lograr. Rocky en su momento tuvo un éxito comparable.
Fue filmada en
Berlín, de septiembre a diciembre de 2019.
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* Todas las imágenes
que acompañan esta entrada son propiedad de Flitcraft, Wonderful Films, Netflix
Gambito de dama (The Queen's Gambit)
Producción: Flitcraft, Wonderful
Films, Netflix
Dirección: Scott Frank
Guiones: Scott
Frank y Allan Scott, basados en la novela homónima de Walter Tevis
Fotografía: Steven Meizler
Música: Carlos Rafael Rivera
Edición: Michelle Tesoro
Diseño de producción: Uli Hanisch
Dirección de arte:
Kai Koch, Brendan Smith, Daniel Chour, Thorsten Klein
Vestuario: Gabriele Binder
Con: Anya Taylor-Joy (Beth Harmon), Chloe Pirrie
(Alice Harmon), Bill Camp (Sr. Shaibel), Marielle Heller (Alma Wheatley), Marcin
Dorocinski (Vasily Borgov), Thomas Brodie-Sangster (Benny Watts), Moses Ingram
(Jolene), Harry Melling (Harry Beltik), Isla Johnston (Beth Harmon de niña),
Dolores Carbonari (Margaret), entre muchos otros.
Género: Drama
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2020
Duración: Aproximadamente 55 minutos cada episodio.
Duración total: 393 minutos
Episodios: 7
Está en Netflix
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| FX, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television |
American Horror Story: 1984
Serie de TV
(American Horror Story: 1984.
Estados Unidos, 2019)
Creadores: Ryan Murphy y Brad Falchuk
Novena temporada
Jesús Guerra
Es octubre, el mes
(en la cultura pop) de ver, escuchar y leer historias de terror (como si el
2020 no hubiera sido suficiente), sobre todo argumentos y representaciones de
terror camp (podemos leer en Wikipedia: «El camp en cualquiera de sus
formatos artísticos se caracteriza por el énfasis a la ostentosidad y la
exageración en las situaciones. En ocasiones sus atributos clave suelen
relacionarse con la artificialidad, la frivolidad, su carácter artístico
popular, su poca profundidad artística y el exceso de elementos que conforman
su distinguido tono alegórico. El camp se define por la ridiculización de la
dignificación social y la cultura masiva, instalándose como una contracultura a
la cultura tradicional que pretendía hacer inaceptable a la cultura popular
dignificada. El camp es un tipo de corriente artística de poca seriedad, de
intenciones y resultados discordantes; definida en belleza por su evidente
fealdad y mal gusto», esto a partir del clásico ensayo de Susan Sontag sobre el
tema), y qué mejor muestra que la novena temporada, titulada 1984 (sí,
como la novela de Orwell), de la imprescindible serie American Horror Story (que
fue transmitida por cable por FX en 2019 y fue recientemente añadida al resto
de las temporadas en Amazon Prime).
Los fans lo saben perfectamente,
pero quienes nunca hayan visto esta serie (no tienen ni idea de lo que se han
perdido), cada temporada narra una historia diferente y, al mismo tiempo, es un
homenaje a un subgénero del terror. La temporada nueve es un homenaje a las
películas de la época dorada (los años 80) del subgénero del terror denominado slasher
(los ejemplos más célebres son Halloween [John Carpenter, 1978], Viernes
13 [Sean S. Cunningham, 1980], y Pesadilla en la calle del infierno
[A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984], las cuales tienen
diversas continuaciones y remakes) y ya en sí mismas son camp.
Sin embargo, Susan
Sontag señaló que el camp consciente de serlo no es tan camp, el verdadero camp
es involuntario. AHS: 1984 es hiperconsciente así que este metacamp está
más cerca de la parodia (más que las anteriores temporadas de esta serie), pero
lo que le da vida propia es el hecho de que no sólo contiene todos los
elementos clave de los slasher clásicos, sino que les da la vuelta y les agrega
elementos hasta una casi absurda y deliciosa exageración (como lo ha hecho en
las ocho temporadas anteriores con sus propios subgéneros homenajeados), porque
AHS es como el rococó del terror. En esta temporada, no sólo está
concentrado el slasher sino que también está condensada la década de los 80,
desde la perspectiva juvenil (a diferencia, por ejemplo, de la serie Stranger
Things, en la cual dicha década es vista desde la infancia).
Los escenarios
típicos del slasher son los lugares conocidos, familiares, supuestamente
seguros, los hogares de los suburbios, los autocinemas, la frontera entre la
ciudad y el bosque y los campamentos de verano. Ya Wes Craven realizó su propia
parodia del slasher (Scream, 1996, que tuvo su propia saga y relanzó el
género), ubicada en los suburbios, AHS: 1984, por lo tanto, ubica su
trama en un camping. Un grupo de jóvenes, entrenadores y clientes de clases de
aeróbics (por supuesto), son contratados como supervisores de un campamento
llamado Redwood. El motivo de algunos de ellos para aceptar el trabajo es alejarse
de Los Angeles durante el verano, por miedo, debido a los crímenes de un nuevo
asesino en serie que aterroriza a la ciudad, al que la prensa bautizó como
Night Stalker (el asesino es real, Richard Ramírez y, en efecto, estuvo activo
en 1984). Al llegar a su centro de trabajo veraniego se enteran de que Redwood estuvo
cerrado pues 14 años atrás hubo una masacre, y el asesino, conocido como Mr.
Jingles, está recluido en un hospital psiquiátrico... es decir, hasta que,
evidentemente, Mr. Jingles escapa.
En los primeros
capítulos de esta temporada, AHS sigue, paso a paso, todos los clichés del
slasher, lo cual es divertido por un tiempo, pero justo cuando nos empezamos a
preguntar cómo le hará la serie para no quedarse dando vueltas sobre sí misma
en una constante repetición, el argumento toma giros inesperados, que además se
acumulan, y nos muestra, como lo hace siempre esta obra, que las cosas nunca
son lo que parecen, y que, por supuesto, pueden ser mucho más extrañas de lo
que creíamos.
AHS: 1984 va de menos a más y tiene un muy buen final. De
hecho, debo confesar que los finales de todas las temporadas de esta serie me
gustan muchísimo. Ahora bien, quizá porque esta temporada es ya la novena,
quizá porque las cintas slasher son las que menos me interesan del terror, tal
vez porque en ésta no aparecen dos de los actores más importantes de AHS:
Evan Peters y Sarah Paulson (ella estaba filmando Ratched), o tal vez
porque es la más abiertamente paródica de todas, 1984 es la que menos me
gusta de las temporadas existentes (aún vienen por lo menos cuatro temporadas
más) y, sin embargo, me gusta. Así que pueden imaginar cuánto me gustan las
anteriores (las cuales iré comentando en entradas futuras).
La temporada 10, que
debió estrenarse en 2020 tuvo que suspender su producción debido a la pandemia,
así que se pospuso para el año próximo, y ya están contratadas la 11, la 12 y
la 13.
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* Todas las imágenes
que acompañan esta entrada son propiedad de FX Network, Brad Falchuk
Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television
American Horror Story: 1984 (AHS: 1984)
Producción: FX Network (presents),
Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television
Dirección: Bradley Buecker, John J.
Gray, Mary Wigmore, Jennifer Lynch, Gwyneth Horder-Payton, Loni Peristere, Liz
Friedlander,
Guiones: Ryan Murphy & Brad Falchuk, Tim Minear, James
Wong, Jay Beattie, Dan Dworkin, John Gray, Adam Penn, Crystal Liu
Fotografía: Gavin Kelly
Música: Mac Quayle
Edición: Ken Ramos, Danielle Wang, Erick Fefferman, Tom Kipley,
Franzis Muller, Jared Siess, Peggy Tachdjian
Diseño de producción: Chloe Arbiture
Dirección de arte:
Jonathan Bell
Con: Emma Roberts (Brooke Thompson), Billie Lourd
(Montana Duke), Leslie Grossman (Margaret Booth), Cody Fern (Xavier Plympton),
Matthew Morrison (Trevor Kirchner), Gus Kenworthy (Chet Clancy), John Carroll
Lynch (Benjamin Richter / Sr. Jingles), Angelica Ross (Donna Chambers), Zach
Villa (Richard Ramirez), Finn Wittrock (Bobby Richter), entre otros.
Género: Drama, terror, thriller
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2019
Duración: Entre 38 y 50 minutos cada episodio
Episodios: 9
Está en Amazon Prime
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| 6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television, Netflix |
Lejos
Serie de TV
(Away, Estados Unidos, 2020)
Creador: Andrew Hinderaker
Primera temporada
Jesús Guerra
En un futuro
relativamente próximo, en el que todo se ve exactamente igual a como se ve hoy
en día, una misión internacional tripulada a Marte está a punto de despegar.
Participan los Estados Unidos, Rusia, China, La India y el Reino Unido, aunque
dejan claro en los primeros minutos del primer episodio que son los Estados
Unidos los que han contribuido más en lo económico, y tal vez en lo técnico,
así que el Centro de Control y el despegue se lleva a cabo en EEUU; los tripulantes,
por lo tanto, son un ruso (Misha Popov, interpretado por Mark Ivanir), un indio
(de la India, por supuesto; Ram Arya: Ray Panthaki), una china (Dr. Lu Wang:
Vivian Wu), un africano nacionalizado inglés (Dr. Kwesi Weisberg-Abban: Ato
Essandoh) y una norteamericana (Emma Green: Hilary Swank). Obviamente, la
comandante es la norteamericana. Viajarán de la Tierra a la Luna y desde allá
se realizará el despegue a Marte.
Hasta aquí todo suena
muy bien. Un drama de ciencia-ficción... pero muy pronto nos damos cuenta de
que no es así. Sí hay un viaje a Marte, sí hay escenas en la Luna, en el
interior de la nave que lleva a los primeros tripulantes humanos al planeta
rojo, hay incluso escenas en el espacio pues, por supuesto, hay un fallo
técnico que sólo se puede resolver en lo que los astronautas llaman «una
caminata espacial». Cada capítulo tiene una crisis en la nave, que no sólo
obliga a los astronautas a trabajar como locos y a hacer cosas para las que no
están entrenados, sino que lleva la política terrícola al viaje: hay momentos
(previsibles y, la verdad, más bien molestos) en los que la china y el ruso se
ponen en contra de la comandante estadounidense, pero luego el equilibrio se
reestablece, cuando aparece la siguiente crisis, etc. Evidentemente les pasa de
todo, o casi.
El problema de esta
serie, por lo menos para mí, es que está demasiado ligada a la Tierra... Me
explico. Es evidente que todos los tripulantes tienen familia, amigos,
relaciones, esposos o amantes en la Tierra, y que los quieren y los extrañan, es
lógico que todos tengan problemas y traumas, culpas y nostalgias, que vamos
viendo en flashbacks, y es más o menos lógico que la comandante sea el
personaje central, cuya vida ocupa la mayor parte del tiempo en pantalla, pero
¿es necesario que veamos la amistad y luego el noviazgo de la hija de la
comandante? Bueno, en esta serie al parecer sí es necesario, y eso se debe a
que no estamos viendo, en realidad, un drama de ciencia-ficción, sino un
melodrama familiar muy gringo en el cual, además, hay un viaje a Marte y la
mamá de la chica es la comandante. Podría haber sido la comandante (si es que
hay) de un submarino nuclear en una crisis militar, o, cambiando los roles, el
marido podría ser quien estuviera «lejos» porque era el maquinista de un tren
en 1890... aquí lo que importa, el mismo título lo dice, es que uno de los
padres, en este caso la madre, está lejos (y no puede regresar de inmediato) mientras
suceden una serie de crisis familiares. Y como eso es lo que importa, la
lejanía, la separación, la familia, el género no podía ser otro que el
melodrama, con todas sus manipulaciones sentimentales.
A quien disfrute este
género, Lejos le gustará, todos los elementos están presentes. Y,
obviamente, la serie está bien hecha. En términos generales está bien dirigida,
bien producida, más o menos bien escrita y, sobre todo, tiene buenas
actuaciones (aunque sin exagerar, nadie se va a ganar un premio por esta
serie). Hilary Swank se ganó dos Oscares (por Boys Don't Cry [Kimberly
Peirce, 1999] y por Million Dollar Baby [Clint Eastwood, 2004]; Vivian
Wu ha aparecido en una gran cantidad de películas y series de TV, tanto
estadounidenses como chinas [por cierto, ella es la jovencita sobre cuya piel
escribía alegremente Ewan McGregor en El libro de cabecera [The
Pillow Book, Peter Greenaway, 1996]; a Ray Panthaki lo hemos visto
recientemente en la serie inglesa Marcella; a Ato Essandoh lo hemos
visto, también hace poco, en la serie Altered Carbon; a Mark Ivanir lo
hemos visto en una gran cantidad de pequeños y medianos papeles en series como CSI:
Miami, Fringe, Nikita, The Blacklist, Blindspot,
Homeland, American Horror Story, entre otras, y lo mismo sucede
con una buena parte del resto del reparto, son actores sólidos.
El caso más extraño
es el del creador de Away, Andrew Hinderaker, quien formó parte del
staff de guionistas de la interesantísima y estupenda serie Penny Dreadful (2014-2016).
¿Qué hace escribiendo melodramas? Para colmo, se toma 10 episodios de entre 44
y 57 minutos (el total es de 499 minutos, es decir ocho horas y 19 minutos) en
contarnos una historia que pudo habernos contado en una película de hora y
media.
La temporada termina
en un punto interesante que muy bien podría ser el final (y para esta historia
es un buen final). En el sitio IMDb la calificación de los usuarios es de 6.6/10,
o sea, no particularmente generosa. Si el plan del creador de la serie para la
siguiente temporada es mantener el mismo tono y las mismas características, no
creo que le den luz verde.
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* Todas las imágenes
que acompañan esta entrada son propiedad de 6th & Idaho Productions, True
Jack Productions, Universal Television, Netflix
Lejos (Away)
Producción: 6th & Idaho Productions, True Jack
Productions, Universal Television
Dirección: David Boyd (2 episodios), Charlotte Brändström
(2), Bronwen Hughes (2), Jeffrey Reiner (2), Jet Wilkinson (1), Edward Zwick
(1)
Guiones: Andrew Hinderaker, Aditi Brennan Kapil, Chris
Jones, Jessica Goldberg, Ellen Fairey, Jason Katims, Janine Nabers
Fotografía: Brian Pearson, David Boyd, Timothy A. Burton
Música: Will Bates
Edición: Peter Forslund, Dana Gasparine, Phillip J.
McLaughlin, Angela M. Catanzaro
Diseño de producción: David Sandefur
Dirección de arte:
Craig Humphries, Callum Webster
Con: Hilary Swank (Emma Green), Josh Charles (Matt
Logan), Vivian Wu (Dr. Lu Wang), Mark Ivanir (Misha Popov), Ray Panthaki (Ram
Arya), Ato Essandoh (Dr. Kwesi Weisberg-Abban), Talitha Eliana Bateman (Alexis
Logan), Monique Gabriela Curnen (Melissa Ramirez), Adam Irigoyen (Isaac
Rodriguez), Felicia Patti (Cassie Ramirez), Gabrielle Rose (Darlene Cole),
Fiona Fu (Li Jun), entre otros.
Género: Drama, romance, ciencia-ficción
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2020
Duración: Entre 44 y 57 minutos cada episodio
Episodios: 10
Está en Netflix
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| Yellow Bird, Netflix |
El
joven Wallander
Serie
de TV
(Young
Wallander, Reino Unido, 2020)
Creador:
Ben Harris
Primera
temporada
Jesús
Guerra
Quien haya leído alguna de las 12 novelas
policiacas de la serie Wallander del escritor sueco Henning Mankell
(1948-2015), o haya visto la serie inglesa Wallander (12 episodios, uno
por novela, de hora y media cada uno, divididos en cuatro temporadas estrenadas
entre 2008 y 2016, con Kenneth Branagh en el papel del inspector de policía
sueco), o haya tenido la oportunidad de ver la serie policiaca sueca, también
llamada Wallander (interpretada por Krister Henriksson; realizada y
estrenada entre 2005 y 2014, con 32 episodios de hora y media; en esta serie
colaboraba el propio Mankell como guionista o coguionista, supongo que escribió
historias específicas para la TV), quien haya leído, repito, alguna de las
novelas o visto alguna de estas dos series sabe perfectamente quién es el
inspector Kurt Wallander.
La novedad de Netflix con El joven Wallander es
brindarnos una serie como precuela, la cual, lo adelanto, está bien hecha y es
interesante. Kurt está casi recién egresado de la academia de policía, es un
novato, y su mejor amigo, Reza (Yasen Atour), es también policía. Pero el
novato muy pronto se enfrenta a un episodio traumático, el asesinato horrendo
de un sueco blanco por parte de un inmigrante.
Como Kurt no tiene dinero, vive en una zona
«complicada», todos sus vecinos son inmigrantes, y el asesinato se comete, de
madrugada, en la plaza que está frente al edificio en donde se encuentra su
departamento. Como Kurt es obsesivo, comienza a pasar reportes de cosas que ve
en su barrio que pueden estar relacionados con el asesinato, y esto hace que el
jefe de policía, Hemberg (Richard Dillane), ascienda a Kurt a detective de
homicidios, pues le parece, por una parte, que es conveniente tener en el caso
a un infiltrado en la zona del crimen y, por otra, que Kurt es un joven
prometedor.
Esta primera temporada de seis episodios (de
aproximadamente 45 minutos cada uno) es bastante interesante, tiene momentos
emocionantes y está bien contada, pero tampoco es algo del otro mundo, es una
serie bastante decente pero no sobresaliente; eso sí, respeta una de las
características de las novelas de Henning Mankell, la utilización de la novela
negra como una manera de explorar temas sociales relevantes. Es una primera
temporada algo neutra que, de seguir, podría y debería mejorar y desarrollar
más al personaje central.
Sin embargo, la serie nos obliga a preguntarnos
algunas cosas, y la primera es evidente: ¿por qué está ubicada en el presente?
Si fuera acorde a la línea temporal correspondiente, tendría que estar ubicada
en los años 70, cuando Wallander tenía alrededor de veintitantos años. Se
«entiende» (nótense las comillas) la modernización de un personaje como
Sherlock Holmes, que en años recientes fue el personaje central de dos series
de televisión, la inglesa Sherlock (2010-2017, con Benedict Cumberbatch
y Martin Freeman, la cual está ubicada en el Londres del presente), y la
norteamericana Elementary (2012-2019, con Jonny Lee Miller y Lucy Liu,
la cual se desarrolla en la Nueva York de nuestros días), pero Holmes es un
personaje que tiene más de 130 años de existencia, en cambio la última novela
con Kurt Wallander tiene apenas 11 años de haber sido publicada. Así que esta
serie anacrónica de El joven Wallander es, por lo menos, desconcertante,
y ese afán de cambiarlo todo en las adaptaciones, enervante.
Y si nos ponemos quisquillosos, para los suecos
debe ser molesto que a pesar de que el actor que interpreta a Kurt, Adam
Pålsson, sea sueco, hable en inglés. Y a los habitantes de Malmö, la ciudad en
la que se supone transcurren los hechos, les debe de molestar que la serie no
esté filmada ahí, sino en Vilna, la capital de Lituania.
En fin, vale la pena verla, se van a entretener y
tal vez a descubrir algunas cosas sobre la situación de los inmigrantes en los
países nórdicos. Para los interesados en las novelas y relatos de Henning
Mankell con Kurt Wallander, en español (todas publicadas por Tusquets), les
dejo la lista:
* Asesinos sin rostro (Mördare utan ansikte,
1991).
* Los perros de Riga (Hundarna i Riga, 1992).
* La leona blanca (Den vita lejoninnan, 1993).
* El hombre sonriente (Mannen som log, 1994).
* La falsa pista (Villospår, 1995).
* La quinta mujer (Den femte kvinnan, 1996).
* Pisando los talones (Steget efter, 1997).
* Cortafuegos (Brandvägg, 1998).
* La pirámide (Pyramiden, 1999; relatos cortos
con Wallander como protagonista)
* Antes de que hiele (Innan frosten, 2002).
* Huesos en el jardín (Handen, 2002)
* El hombre inquieto (Den orolige mannen, 2009)
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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada
son propiedad de Yellow Bird, Netflix
El joven Wallander (Young Wallander)
Producción: Yellow Bird,
Netflix
Dirección: Ole Endresen (3
episodios), Jens Jonsson (3)
Guiones: Ben
Harris, Anoo Bhagavan, Jessica Ruston, Ben Schiffer
Fotografía: Gaute Gunnari
Música: Matti Bye
Edición: Erlend
Kristoffersen, Theo Lindberg, Joakim Pietras
Diseño de producción: Malin Lindholm
Con: Adam
Pålsson (Kurt Wallander), Leanne Best (Frida
Rask), Richard Dillane (Hemberg), Ellise Chappell (Mona), Sara Seyed (Jasmine),
Yasen Atour (Reza Al-Rahman), Jordan Adene (Ibra), Alan Emrys (Gustav Munck),
Charles Mnene (Bash), Jacob Collins-Levy (Karl-Axel Munck), entre muchos otros.
Género: Crimen, drama,
misterio, thriller
País: Reino Unido
Idioma: Inglés
Año: 2020
Duración: 45 minutos cada
episodio
Episodios: 6
Está en Netflix
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| Fresco Film Services, Reality Distortion Field, Netflix |
Warrior Nun
Serie de TV
(Warrior Nun, Estados Unidos, 2020)
Creador: Simon Barry
Primera temporada
Jesús Guerra
En España, tan
impermeable al inglés, por supuesto se llama La monja guerrera, que
suena más surrealista que Warrior Nun, aunque signifiquen lo mismo, y es
que es cierto, el título de la serie es deliciosamente absurdo y consistente
con el absurdo contenido: absurdo, pero (algo) entretenido. Viéndolo bien,
también la historia de la Iglesia católica es bastante absurda pues ésta sí
tuvo monjes guerreros (entre ellos, los templarios), los cuales peleaban contra
otros guerreros. La serie, sin embargo, trata de una orden (la Orden de la Espada
en forma de Cruz) de monjas que pelean, con artes marciales, espadas y
escopetas, contra demonios-fantasma y demonios encarnados y contra las fuerzas
del Mal en la Tierra...
La serie está basada
en un cómic de los años 90 de Ben Dunn, pero (como siempre) con muchos cambios.
El cómic está centrado en la Hermana Shannon (Melina Matthews) pero la serie la
manda a la banca como personaje secundario, sobre todo para flashbacks,
pues la matan en el primer episodio, en cambio el papel central se lo dan a Ava
(¡que no es monja!, interpretada por la actriz portuguesa Alba Baptista),
personaje creado para la serie. Hay, además, otros flashbacks sobre la
Monja Guerrera original, que peleó en las Cruzadas y creó la congregación.
Celebro el deseo del autor del cómic y del creador de la serie de apoyar el
actual empoderamiento de la mujer, pero es evidente que desconocen la historia
de la Iglesia católica y el pésimo trato que le ha dado a las mujeres a lo
largo de sus dos mil años de existencia: nomás recuerden cómo le fue a Juana de
Arco. ¿Y por qué el título está en singular si se trata de una orden de monjas
guerreras? ¿Las otras no cuentan?
Ava es una chica de
18 años que ha pasado 10 en un orfanatorio de España, paralizada del cuello
para abajo. A los 8 años iba con su madre en un auto cuando ésta tuvo un
accidente y murió. Como la madre era católica el orfanato, atendido por
siniestras monjas educadas en el franquismo, se hizo cargo de la niña, la cual,
al llegar a la mayoría de edad, murió en condiciones más que sospechosas para
todos, menos para los sacerdotes que dirigen la morgue. Estando el cadáver de
Ava en el depósito de cadáveres, llega un grupo de monjas guerreras cargando a
su líder moribunda, la Hermana Shannon. Nos enteramos entonces de que para ser
la jefa de las Monjas Guerreras se requiere tener en el cuerpo un objeto divino
(que no menciono pero que es otro de los absurdos de la serie). El objeto debe
ser extraído e insertado de inmediato en el cuerpo de la sucesora, pero en ese
momento son atacadas por fuerzas sobrenaturales, y en medio del caos, la monja
que ya extrajo el objeto de Shannon decide ocultarlo en el otro cadáver que
está a la mano: el de Ava.
Lo que nadie
esperaba, sucede: Ava resucita, se da cuenta que puede moverse y, por si fuera
poco, tiene poderes especiales... y huye. Ava se encuentra, de pronto, en unas
calles llenas de vida, algo que nunca ha experimentado como adolescente, y al
mismo tiempo puede caminar y correr (y bailar, lo vemos poco después). Pronto
conoce a unos amigos y un joven que le gusta y empieza la fiesta. Cuando las
Monjas Guerreras la encuentran y le explican la situación, a Ava no le hace
ninguna gracias y huye de nuevo. Esto es lógico, es parte de la Ruta del Héroe
(«la negativa al llamado» se llama este paso), pero creo que en esta serie los
guionistas exageran pues se pasan más de la mitad de la temporada en este
estira y afloja.
Por supuesto, hay
más: una empresa que realiza experimentos que el cardenal Duretti (Joaquim de
Almeida) considera demoniacos, y la propia agenda política de este cardenal, el
cual llega a meter en cintura a las monjas ninjas, a su madre superiora (Sylvia
De Fanti) y al jefe operativo, el padre Vincent (Tristán Ulloa). Vale la pena
señalar que el título de cada capítulo corresponde a una cita bíblica la cual,
se supone, corresponde, de alguna manera, al contenido (lo cual que no pienso
verificar).
La actriz que
interpreta a Ava (Alba Baptista) es muy bonita, de hecho es muy parecida a la
Ellen Page de hace 10 años (Page nació en el 87 y Baptista en el 97), y a mí me
parece carismática, sin embargo su personaje en algunos (o bastantes) momentos
nos llega a parecer insoportable, aunque esto puede explicarse por las
condiciones en que vivió en el orfanato y que apenas comienza a vivir de manera
normal.
La primera temporada
de esta serie es muy irregular. El ritmo es más bien lento para ser una serie
de acción, las actuaciones tampoco son muy parejas, lo cual finalmente es
responsabilidad de los realizadores. Eso sí, las locaciones son espléndidas:
Málaga, Sevilla, Antequera, Córdoba, Marbella y Ronda. Pero en general, esta
serie, con este título surrealista, pudo ser mejor. Me gusta, eso sí, que,
aunque en un principio Warrior Nun parece una trampa para atraer millennials
y centennials incautos a las redes católicas, poco a poco la Iglesia comienza a
perfilarse como uno de los villanos de esta historia.
La temporada no
termina propiamente, es decir, deja a los espectadores en un cliffhanger,
lo cual quiere decir no sólo que los productores tienen preparado material para
una o varias temporadas posteriores, sino que además tienen confianza en que
les darán luz verde para continuar. Pero eso, en realidad, está por verse.
Apunto, como nota
final, que me gusta el efecto y el aspecto de los demonios-fantasma, pero
detesto la imagen de los demonios encarnados: parecen monstruos de cintas de
superhéroes, una especie de Hulk en carnaval.
El público natural de
esta serie: adolescentes y jóvenes (segunda mitad de la Generación Y y primera
de la Z), gamers, lectores de cómics y fans de obras de fantasía y
acción. Pero también puede ser por lo menos entretenida para adultos (Generación
X y hasta la cola de los Baby Boomers) amantes de la fantasía más delirante, en
el estado de ánimo adecuado.
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* Todas las imágenes
que acompañan esta entrada son propiedad de Fresco Film Services, Reality
Distortion Field, Netflix
Warrior Nun
Producción: Fresco Film Services,
Reality Distortion Field, Netflix
Dirección: Simon Barry (2 episodios),
Mathias Herndl (2), Agnieszka
Smoczynska (2), Sarah Walker (2), Jet Wilkinson (2)
Guiones: Simon Barry, David Hayter, Amy Berg, Matt Bosack,
Terri Hughes Burton, Suzanne Keilly, Sheila Wilson, basados en la novela
gráfica de Ben Dunn
Fotografía: Christopher LaVasseur, Imanol Nabea
Edición: Christopher A. Smith
Diseño de producción: Bárbara Pérez-Solero
Vestuario: Cristina Sopeña
Con: Alba Baptista (Ava), Toya Turner (Shotgun Mary),
Kristina Tonteri-Young (Hermana Beatrice), Lorena Andrea (Hermana Lilith),
Tristán Ulloa (Padre Vincent), Thekla Reuten (Jillian Salvius), Melina Matthews
(Hermana Shannon), Olivia Delcán (Hermana Camila), Joaquim de Almeida (Cardenal
Duretti), Sylvia De Fanti (Madre Superiora), Emilio Sakraya (JC), entre muchos
otros.
Género: Acción, drama, fantasía
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés (algo de español y de italiano)
Año: 2020
Duración: 45 minutos cada episodio
Episodios: 10
Está en Netflix