miércoles, 7 de octubre de 2020

AHS 09 (1984), serie TV, de Ryan Murphy y Brad Falchuk

 

FX, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television


American Horror Story: 1984

Serie de TV

(American Horror Story: 1984. Estados Unidos, 2019)

Creadores: Ryan Murphy y Brad Falchuk

 

Novena temporada

 

Jesús Guerra

 

 

Es octubre, el mes (en la cultura pop) de ver, escuchar y leer historias de terror (como si el 2020 no hubiera sido suficiente), sobre todo argumentos y representaciones de terror camp (podemos leer en Wikipedia: «El camp en cualquiera de sus formatos artísticos se caracteriza por el énfasis a la ostentosidad y la exageración en las situaciones. En ocasiones sus atributos clave suelen relacionarse con la artificialidad, la frivolidad, su carácter artístico popular, su poca profundidad artística y el exceso de elementos que conforman su distinguido tono alegórico. El camp se define por la ridiculización de la dignificación social y la cultura masiva, instalándose como una contracultura a la cultura tradicional que pretendía hacer inaceptable a la cultura popular dignificada. El camp es un tipo de corriente artística de poca seriedad, de intenciones y resultados discordantes; definida en belleza por su evidente fealdad y mal gusto», esto a partir del clásico ensayo de Susan Sontag sobre el tema), y qué mejor muestra que la novena temporada, titulada 1984 (sí, como la novela de Orwell), de la imprescindible serie American Horror Story (que fue transmitida por cable por FX en 2019 y fue recientemente añadida al resto de las temporadas en Amazon Prime).

 


Los fans lo saben perfectamente, pero quienes nunca hayan visto esta serie (no tienen ni idea de lo que se han perdido), cada temporada narra una historia diferente y, al mismo tiempo, es un homenaje a un subgénero del terror. La temporada nueve es un homenaje a las películas de la época dorada (los años 80) del subgénero del terror denominado slasher (los ejemplos más célebres son Halloween [John Carpenter, 1978], Viernes 13 [Sean S. Cunningham, 1980], y Pesadilla en la calle del infierno [A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984], las cuales tienen diversas continuaciones y remakes) y ya en sí mismas son camp.

 


Sin embargo, Susan Sontag señaló que el camp consciente de serlo no es tan camp, el verdadero camp es involuntario. AHS: 1984 es hiperconsciente así que este metacamp está más cerca de la parodia (más que las anteriores temporadas de esta serie), pero lo que le da vida propia es el hecho de que no sólo contiene todos los elementos clave de los slasher clásicos, sino que les da la vuelta y les agrega elementos hasta una casi absurda y deliciosa exageración (como lo ha hecho en las ocho temporadas anteriores con sus propios subgéneros homenajeados), porque AHS es como el rococó del terror. En esta temporada, no sólo está concentrado el slasher sino que también está condensada la década de los 80, desde la perspectiva juvenil (a diferencia, por ejemplo, de la serie Stranger Things, en la cual dicha década es vista desde la infancia).

 


Los escenarios típicos del slasher son los lugares conocidos, familiares, supuestamente seguros, los hogares de los suburbios, los autocinemas, la frontera entre la ciudad y el bosque y los campamentos de verano. Ya Wes Craven realizó su propia parodia del slasher (Scream, 1996, que tuvo su propia saga y relanzó el género), ubicada en los suburbios, AHS: 1984, por lo tanto, ubica su trama en un camping. Un grupo de jóvenes, entrenadores y clientes de clases de aeróbics (por supuesto), son contratados como supervisores de un campamento llamado Redwood. El motivo de algunos de ellos para aceptar el trabajo es alejarse de Los Angeles durante el verano, por miedo, debido a los crímenes de un nuevo asesino en serie que aterroriza a la ciudad, al que la prensa bautizó como Night Stalker (el asesino es real, Richard Ramírez y, en efecto, estuvo activo en 1984). Al llegar a su centro de trabajo veraniego se enteran de que Redwood estuvo cerrado pues 14 años atrás hubo una masacre, y el asesino, conocido como Mr. Jingles, está recluido en un hospital psiquiátrico... es decir, hasta que, evidentemente, Mr. Jingles escapa.

 


En los primeros capítulos de esta temporada, AHS sigue, paso a paso, todos los clichés del slasher, lo cual es divertido por un tiempo, pero justo cuando nos empezamos a preguntar cómo le hará la serie para no quedarse dando vueltas sobre sí misma en una constante repetición, el argumento toma giros inesperados, que además se acumulan, y nos muestra, como lo hace siempre esta obra, que las cosas nunca son lo que parecen, y que, por supuesto, pueden ser mucho más extrañas de lo que creíamos.

 


AHS: 1984 va de menos a más y tiene un muy buen final. De hecho, debo confesar que los finales de todas las temporadas de esta serie me gustan muchísimo. Ahora bien, quizá porque esta temporada es ya la novena, quizá porque las cintas slasher son las que menos me interesan del terror, tal vez porque en ésta no aparecen dos de los actores más importantes de AHS: Evan Peters y Sarah Paulson (ella estaba filmando Ratched), o tal vez porque es la más abiertamente paródica de todas, 1984 es la que menos me gusta de las temporadas existentes (aún vienen por lo menos cuatro temporadas más) y, sin embargo, me gusta. Así que pueden imaginar cuánto me gustan las anteriores (las cuales iré comentando en entradas futuras).

 

La temporada 10, que debió estrenarse en 2020 tuvo que suspender su producción debido a la pandemia, así que se pospuso para el año próximo, y ya están contratadas la 11, la 12 y la 13.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de FX Network, Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television

 

American Horror Story: 1984 (AHS: 1984)

Producción: FX Network (presents), Brad Falchuk Teley-Vision, Ryan Murphy Productions, 20th Century Fox Television

Dirección: Bradley Buecker, John J. Gray, Mary Wigmore, Jennifer Lynch, Gwyneth Horder-Payton, Loni Peristere, Liz Friedlander,

Guiones: Ryan Murphy & Brad Falchuk, Tim Minear, James Wong, Jay Beattie, Dan Dworkin, John Gray, Adam Penn, Crystal Liu

Fotografía: Gavin Kelly

Música: Mac Quayle

Edición: Ken Ramos, Danielle Wang, Erick Fefferman, Tom Kipley, Franzis Muller, Jared Siess, Peggy Tachdjian

Diseño de producción: Chloe Arbiture

Dirección de arte: Jonathan Bell

Con: Emma Roberts (Brooke Thompson), Billie Lourd (Montana Duke), Leslie Grossman (Margaret Booth), Cody Fern (Xavier Plympton), Matthew Morrison (Trevor Kirchner), Gus Kenworthy (Chet Clancy), John Carroll Lynch (Benjamin Richter / Sr. Jingles), Angelica Ross (Donna Chambers), Zach Villa (Richard Ramirez), Finn Wittrock (Bobby Richter), entre otros.

Género: Drama, terror, thriller

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Año: 2019

Duración: Entre 38 y 50 minutos cada episodio

Episodios: 9

Está en Amazon Prime

 

domingo, 27 de septiembre de 2020

Enola Holmes, de Harry Bradbeer

 

Legendary Entertainment, PCMA Productions, Netflix

Enola Holmes

 

Película

(Enola Holmes, Reino Unido, 2020)

de Harry Bradbeer

 

Jesús Guerra

 

 

Inglaterra, 1880 y tantos. Enola (Millie Bobby Brown), de 15 años, y su madre, Eudoria (Helena Bonham Carter), se llevan de maravilla. El padre de Enola murió cuando ella era una niña, y sus hermanos mayores, Mycroft (Sam Claflin) y Sherlock (Henry Cavill), hace años que viven en Londres y no han regresado a la casa familiar. Eudoria, una mujer que para su época era vista como especial, o francamente extravagante, según el punto de vista, se encargó de la educación de su hija, y así como la hizo leer una gran cantidad de libros y la enseñó a dibujar, también la instruyó en artes marciales y desciframiento de algunos códigos. Lo que Eudoria quería era que Enola fuera autónoma y que encontrara su propia identidad, lo cual, en ese tiempo, en el caso de las mujeres, era casi una herejía.

 


La que nos cuenta la historia es la propia Enola, en varias ocasiones mirando directamente a la cámara (es decir, hacia los espectadores). Enola es feliz pero la mañana en que cumple 16 años no encuentra a su madre en la casa. La sirvienta le entrega el regalo de cumpleaños que le dejó Eudoria, una caja con varios objetos que Enola sabe que deben contener pistas para que Enola la encuentre.

 

Tan pronto se enteran de la desaparición de su madre, Mycroft y Sherlock se presentan en la casa familiar. Mycroft, bastante pedante y autoritario, se asombra del estado de la casa, que considera excesivamente descuidada, y, sobre todo, de su hermana, a la que considera casi una salvaje. Sherlock, un tanto sorprendido, se mantiene emocionalmente alejado. Mycroft, al faltar su madre, pasa a ser el tutor de su hermana, y de inmediato da instrucciones para que Enola vaya a estudiar a una institución privada, a cargo de la señorita Harrison (Fiona Shaw, a quien tan bien le van estos papeles de mujer afectada, rígida y dictatorial; ella interpretó a Petunia Dursley, la tía desalmada de Harry Potter). Ante esa situación, y dado que Sherlock se niega a intervenir para salvarla, Enola decide escaparse para buscar a su madre, es decir, para realizar la investigación que la conduzca hasta ella, siguiendo, de esta manera, los pasos de su hermano Sherlock, quien para esos momentos es ya un detective famoso.

 


Enola toma un tren hacia Londres y en el tren mismo, de manera accidental, se ve envuelta en los problemas de un joven marqués que también está huyendo de su casa, pero él, por su rango, es buscado por la policía y perseguido por un tipo sospechoso. Este asunto, por supuesto, le complica las cosas a Enola y la obliga a realizar dos investigaciones simultáneas.

 

Esta cinta está basada en la primera novela (The Case of the Missing Marquess, publicada en inglés en 2006, y en español en 2010 como El misterio del Marqués desaparecido) de la serie Enola Holmes, de la escritora estadounidense Nancy Springer, serie que contiene seis novelas, de las cuales sólo tres han sido traducidas al español.

 


El argumento y su tratamiento en general me gustan bastante, aunque es cierto que tiene algunos problemas que, como no he leído la novela, no sé si son del libro o de la adaptación. He leído algunas críticas que atacan a esta película por la simplicidad de algunas partes de la investigación de Enola, y también por el trato más bien obvio de algunos temas, como el feminismo, no sólo de Eudoria sino de la cinta en general. Sin embargo, hay que tener en cuenta que tanto la novela como la película son obras dirigidas a los adolescentes, así que no puede ser excesivamente compleja ni sutil.

 

Me gusta la dirección de esta cinta, a cargo de Harry Bradbeer, un realizador que tiene 25 años trabajando para series de televisión, me gusta el tono y la agilidad que le ha dado a Enola Holmes, y su labor con los actores, todos estupendos, aunque sobresale, por supuesto, Millie Bobby Brown (la chica misteriosa de la serie Stranger Things), dueña de un carisma asombroso, quien carga sobre sus hombros con el peso de la película entera.

 


Me gustan muchísimo una serie de elementos utilizados, en edición, por ejemplo, como los carteles de cine mudo que se corrigen según la narración, que junto con los momentos en que Enola se dirige directamente a la cámara, logran establecer un tono juguetón y una complicidad con los espectadores que se mantiene a lo largo de toda la obra; y me gustan mucho, también, la escenografía, la ambientación y algunos recursos gráficos como los utilizados en la primera parte de los créditos finales (un teatro para niños, con figuras de papel).

 

La música de esta película, compuesta por Daniel Pemberton, es, en términos generales, maravillosa, alegre y llena de energía, aunque, hay que reconocerlo, en algunos momentos es un poco demasiado dulce.

 


Si los preadolescentes y adolescentes de hoy no saben quién es Sherlock Holmes, la película podría estar en problemas, aunque, por otra parte, podría ser el instrumento para que lo conozcan y, por lo menos algunos de ellos, se interesen en él. A los adultos que conocemos al personaje, y en particular a los que les (nos) gusta, podría llegar a incomodarlos el hecho de que el llamado mejor detective de la literatura policiaca tenga un papel tan pequeño —aunque no precisamente insignificante, al final nos damos cuenta de que sí ha trabajado, aunque tras bambalinas—, y, desde el punto de vista cinematográfico, lo curioso es que esté interpretado por Henry Cavill, un actor de moda que bien puede verse, casi, como un desperdicio.

 

Mycroft es siempre un misterio. En las obras de Conan Doyle aparece muy poco; en algunas adaptaciones es presentado como un hombre tan inteligente como su hermano, pero más ambicioso e interesado en otras cosas, como la política; en otras versiones es casi tan brillante como Sherlock, aunque no llega a su nivel, y en Enola Holmes nos lo muestran como autoritario pero ingenuo. Eudoria, por su parte, es harina de otro costal, un personaje sumamente interesante y misterioso. Y Enola es un personaje formidable al que me gustaría ver en otras películas. ¿Se adaptarán las otras novelas? Todo depende de qué tan bien le vaya a esta película... Me parece una obra muy disfrutable, con todo y que se le tambalea el ritmo en el segundo acto, y mi recomendación es que la vea cuanto antes.

 


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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de Legendary Entertainment, PCMA Productions, Netflix

 

Enola Holmes

Producción: Legendary Entertainment, PCMA Productions, Netflix

Dirección: Harry Bradbeer

Guion: Jack Thorne, basado en la primera novela de la serie Enola Holmes, El caso del marqués desaparecido, de Nancy Springer

Fotografía: Giles Nuttgens

Música: Daniel Pemberton

Edición: Adam Bosman

Diseño de producción: Michael Carlin

Dirección de arte: Belinda Cusmano, Martin Hitchcock, Choi Ho Man, Andrew Munro, Ashley Winter

Escenografía: Lisa Chugg

Vestuario: Consolata Boyle

Con: Millie Bobby Brown (Enola Holmes), Henry Cavill (Sherlock Holmes), Sam Claflin (Mycroft Holmes), Helena Bonham Carter (Eudoria Holmes), Louis Partridge (Tewkesbury), Burn Gorman (Linthorn), Adeel Akhtar (Lestrade), Susan Wokoma (Edith), Hattie Morahan (Lady Tewkesbury), Frances de la Tour (la viuda), Claire Rushbrook (la señora Lane), Fiona Shaw (la señorita Harrison), entre otros.

Género: Aventura, misterio, drama, crimen

País: Reino Unido

Idioma: Inglés

Año: 2020

Duración: 123 minutos

Está en Netflix

 


jueves, 24 de septiembre de 2020

Lejos (serie-TV), de Andrew Hinderaker

 

6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television, Netflix


Lejos

Serie de TV

(Away, Estados Unidos, 2020)

Creador: Andrew Hinderaker

 

Primera temporada

 

Jesús Guerra

 

 

En un futuro relativamente próximo, en el que todo se ve exactamente igual a como se ve hoy en día, una misión internacional tripulada a Marte está a punto de despegar. Participan los Estados Unidos, Rusia, China, La India y el Reino Unido, aunque dejan claro en los primeros minutos del primer episodio que son los Estados Unidos los que han contribuido más en lo económico, y tal vez en lo técnico, así que el Centro de Control y el despegue se lleva a cabo en EEUU; los tripulantes, por lo tanto, son un ruso (Misha Popov, interpretado por Mark Ivanir), un indio (de la India, por supuesto; Ram Arya: Ray Panthaki), una china (Dr. Lu Wang: Vivian Wu), un africano nacionalizado inglés (Dr. Kwesi Weisberg-Abban: Ato Essandoh) y una norteamericana (Emma Green: Hilary Swank). Obviamente, la comandante es la norteamericana. Viajarán de la Tierra a la Luna y desde allá se realizará el despegue a Marte.

 


Hasta aquí todo suena muy bien. Un drama de ciencia-ficción... pero muy pronto nos damos cuenta de que no es así. Sí hay un viaje a Marte, sí hay escenas en la Luna, en el interior de la nave que lleva a los primeros tripulantes humanos al planeta rojo, hay incluso escenas en el espacio pues, por supuesto, hay un fallo técnico que sólo se puede resolver en lo que los astronautas llaman «una caminata espacial». Cada capítulo tiene una crisis en la nave, que no sólo obliga a los astronautas a trabajar como locos y a hacer cosas para las que no están entrenados, sino que lleva la política terrícola al viaje: hay momentos (previsibles y, la verdad, más bien molestos) en los que la china y el ruso se ponen en contra de la comandante estadounidense, pero luego el equilibrio se reestablece, cuando aparece la siguiente crisis, etc. Evidentemente les pasa de todo, o casi.

 


El problema de esta serie, por lo menos para mí, es que está demasiado ligada a la Tierra... Me explico. Es evidente que todos los tripulantes tienen familia, amigos, relaciones, esposos o amantes en la Tierra, y que los quieren y los extrañan, es lógico que todos tengan problemas y traumas, culpas y nostalgias, que vamos viendo en flashbacks, y es más o menos lógico que la comandante sea el personaje central, cuya vida ocupa la mayor parte del tiempo en pantalla, pero ¿es necesario que veamos la amistad y luego el noviazgo de la hija de la comandante? Bueno, en esta serie al parecer sí es necesario, y eso se debe a que no estamos viendo, en realidad, un drama de ciencia-ficción, sino un melodrama familiar muy gringo en el cual, además, hay un viaje a Marte y la mamá de la chica es la comandante. Podría haber sido la comandante (si es que hay) de un submarino nuclear en una crisis militar, o, cambiando los roles, el marido podría ser quien estuviera «lejos» porque era el maquinista de un tren en 1890... aquí lo que importa, el mismo título lo dice, es que uno de los padres, en este caso la madre, está lejos (y no puede regresar de inmediato) mientras suceden una serie de crisis familiares. Y como eso es lo que importa, la lejanía, la separación, la familia, el género no podía ser otro que el melodrama, con todas sus manipulaciones sentimentales.

 


A quien disfrute este género, Lejos le gustará, todos los elementos están presentes. Y, obviamente, la serie está bien hecha. En términos generales está bien dirigida, bien producida, más o menos bien escrita y, sobre todo, tiene buenas actuaciones (aunque sin exagerar, nadie se va a ganar un premio por esta serie). Hilary Swank se ganó dos Oscares (por Boys Don't Cry [Kimberly Peirce, 1999] y por Million Dollar Baby [Clint Eastwood, 2004]; Vivian Wu ha aparecido en una gran cantidad de películas y series de TV, tanto estadounidenses como chinas [por cierto, ella es la jovencita sobre cuya piel escribía alegremente Ewan McGregor en El libro de cabecera [The Pillow Book, Peter Greenaway, 1996]; a Ray Panthaki lo hemos visto recientemente en la serie inglesa Marcella; a Ato Essandoh lo hemos visto, también hace poco, en la serie Altered Carbon; a Mark Ivanir lo hemos visto en una gran cantidad de pequeños y medianos papeles en series como CSI: Miami, Fringe, Nikita, The Blacklist, Blindspot, Homeland, American Horror Story, entre otras, y lo mismo sucede con una buena parte del resto del reparto, son actores sólidos.

 

El caso más extraño es el del creador de Away, Andrew Hinderaker, quien formó parte del staff de guionistas de la interesantísima y estupenda serie Penny Dreadful (2014-2016). ¿Qué hace escribiendo melodramas? Para colmo, se toma 10 episodios de entre 44 y 57 minutos (el total es de 499 minutos, es decir ocho horas y 19 minutos) en contarnos una historia que pudo habernos contado en una película de hora y media.

 

La temporada termina en un punto interesante que muy bien podría ser el final (y para esta historia es un buen final). En el sitio IMDb la calificación de los usuarios es de 6.6/10, o sea, no particularmente generosa. Si el plan del creador de la serie para la siguiente temporada es mantener el mismo tono y las mismas características, no creo que le den luz verde.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de 6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television, Netflix

 

Lejos (Away)

Producción: 6th & Idaho Productions, True Jack Productions, Universal Television

Dirección: David Boyd (2 episodios), Charlotte Brändström (2), Bronwen Hughes (2), Jeffrey Reiner (2), Jet Wilkinson (1), Edward Zwick (1)

Guiones: Andrew Hinderaker, Aditi Brennan Kapil, Chris Jones, Jessica Goldberg, Ellen Fairey, Jason Katims, Janine Nabers

Fotografía: Brian Pearson, David Boyd, Timothy A. Burton

Música: Will Bates

Edición: Peter Forslund, Dana Gasparine, Phillip J. McLaughlin, Angela M. Catanzaro

Diseño de producción: David Sandefur

Dirección de arte: Craig Humphries, Callum Webster

Con: Hilary Swank (Emma Green), Josh Charles (Matt Logan), Vivian Wu (Dr. Lu Wang), Mark Ivanir (Misha Popov), Ray Panthaki (Ram Arya), Ato Essandoh (Dr. Kwesi Weisberg-Abban), Talitha Eliana Bateman (Alexis Logan), Monique Gabriela Curnen (Melissa Ramirez), Adam Irigoyen (Isaac Rodriguez), Felicia Patti (Cassie Ramirez), Gabrielle Rose (Darlene Cole), Fiona Fu (Li Jun), entre otros.

Género: Drama, romance, ciencia-ficción

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Año: 2020

Duración: Entre 44 y 57  minutos cada episodio

Episodios: 10

Está en Netflix

 


lunes, 7 de septiembre de 2020

El joven Wallander (serie-TV), de Ben Harris

 

Yellow Bird, Netflix


El joven Wallander

Serie de TV

(Young Wallander, Reino Unido, 2020)

Creador: Ben Harris

 

Primera temporada

 

Jesús Guerra

 

 

Quien haya leído alguna de las 12 novelas policiacas de la serie Wallander del escritor sueco Henning Mankell (1948-2015), o haya visto la serie inglesa Wallander (12 episodios, uno por novela, de hora y media cada uno, divididos en cuatro temporadas estrenadas entre 2008 y 2016, con Kenneth Branagh en el papel del inspector de policía sueco), o haya tenido la oportunidad de ver la serie policiaca sueca, también llamada Wallander (interpretada por Krister Henriksson; realizada y estrenada entre 2005 y 2014, con 32 episodios de hora y media; en esta serie colaboraba el propio Mankell como guionista o coguionista, supongo que escribió historias específicas para la TV), quien haya leído, repito, alguna de las novelas o visto alguna de estas dos series sabe perfectamente quién es el inspector Kurt Wallander.

 

La novedad de Netflix con El joven Wallander es brindarnos una serie como precuela, la cual, lo adelanto, está bien hecha y es interesante. Kurt está casi recién egresado de la academia de policía, es un novato, y su mejor amigo, Reza (Yasen Atour), es también policía. Pero el novato muy pronto se enfrenta a un episodio traumático, el asesinato horrendo de un sueco blanco por parte de un inmigrante.

 


Como Kurt no tiene dinero, vive en una zona «complicada», todos sus vecinos son inmigrantes, y el asesinato se comete, de madrugada, en la plaza que está frente al edificio en donde se encuentra su departamento. Como Kurt es obsesivo, comienza a pasar reportes de cosas que ve en su barrio que pueden estar relacionados con el asesinato, y esto hace que el jefe de policía, Hemberg (Richard Dillane), ascienda a Kurt a detective de homicidios, pues le parece, por una parte, que es conveniente tener en el caso a un infiltrado en la zona del crimen y, por otra, que Kurt es un joven prometedor.

 

Esta primera temporada de seis episodios (de aproximadamente 45 minutos cada uno) es bastante interesante, tiene momentos emocionantes y está bien contada, pero tampoco es algo del otro mundo, es una serie bastante decente pero no sobresaliente; eso sí, respeta una de las características de las novelas de Henning Mankell, la utilización de la novela negra como una manera de explorar temas sociales relevantes. Es una primera temporada algo neutra que, de seguir, podría y debería mejorar y desarrollar más al personaje central.

 


Sin embargo, la serie nos obliga a preguntarnos algunas cosas, y la primera es evidente: ¿por qué está ubicada en el presente? Si fuera acorde a la línea temporal correspondiente, tendría que estar ubicada en los años 70, cuando Wallander tenía alrededor de veintitantos años. Se «entiende» (nótense las comillas) la modernización de un personaje como Sherlock Holmes, que en años recientes fue el personaje central de dos series de televisión, la inglesa Sherlock (2010-2017, con Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, la cual está ubicada en el Londres del presente), y la norteamericana Elementary (2012-2019, con Jonny Lee Miller y Lucy Liu, la cual se desarrolla en la Nueva York de nuestros días), pero Holmes es un personaje que tiene más de 130 años de existencia, en cambio la última novela con Kurt Wallander tiene apenas 11 años de haber sido publicada. Así que esta serie anacrónica de El joven Wallander es, por lo menos, desconcertante, y ese afán de cambiarlo todo en las adaptaciones, enervante.

 

Y si nos ponemos quisquillosos, para los suecos debe ser molesto que a pesar de que el actor que interpreta a Kurt, Adam Pålsson, sea sueco, hable en inglés. Y a los habitantes de Malmö, la ciudad en la que se supone transcurren los hechos, les debe de molestar que la serie no esté filmada ahí, sino en Vilna, la capital de Lituania.

 


En fin, vale la pena verla, se van a entretener y tal vez a descubrir algunas cosas sobre la situación de los inmigrantes en los países nórdicos. Para los interesados en las novelas y relatos de Henning Mankell con Kurt Wallander, en español (todas publicadas por Tusquets), les dejo la lista:

 

* Asesinos sin rostro (Mördare utan ansikte, 1991).

* Los perros de Riga (Hundarna i Riga, 1992).

* La leona blanca (Den vita lejoninnan, 1993).

* El hombre sonriente (Mannen som log, 1994).

* La falsa pista (Villospår, 1995).

* La quinta mujer (Den femte kvinnan, 1996).

* Pisando los talones (Steget efter, 1997).

* Cortafuegos (Brandvägg, 1998).

* La pirámide (Pyramiden, 1999; relatos cortos con Wallander como protagonista)

* Antes de que hiele (Innan frosten, 2002).

* Huesos en el jardín (Handen, 2002)

* El hombre inquieto (Den orolige mannen, 2009)

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de Yellow Bird, Netflix

 

El joven Wallander (Young Wallander)

Producción: Yellow Bird, Netflix

Dirección: Ole Endresen (3 episodios), Jens Jonsson (3)

Guiones: Ben Harris, Anoo Bhagavan, Jessica Ruston, Ben Schiffer

Fotografía: Gaute Gunnari

Música: Matti Bye

Edición: Erlend Kristoffersen, Theo Lindberg, Joakim Pietras

Diseño de producción: Malin Lindholm

Con: Adam Pålsson (Kurt Wallander), Leanne Best    (Frida Rask), Richard Dillane (Hemberg), Ellise Chappell (Mona), Sara Seyed (Jasmine), Yasen Atour (Reza Al-Rahman), Jordan Adene (Ibra), Alan Emrys (Gustav Munck), Charles Mnene (Bash), Jacob Collins-Levy (Karl-Axel Munck), entre muchos otros.

Género: Crimen, drama, misterio, thriller

País: Reino Unido

Idioma: Inglés

Año: 2020

Duración: 45 minutos cada episodio

Episodios: 6

Está en Netflix

 

 



 

 

 


lunes, 24 de agosto de 2020

La vieja guardia, de Gina Prince-Bythewood

Denver and Delilah Productions, Dune Films, Image Comics, Marc Evans Productions,
Marc Platt Productions, Netflix, Skydance Media
 


La vieja guardia

 

(The Old Guard, Estados Unidos, 2020)

de Gina Prince-Bythewood

 

Jesús Guerra


 En Marruecos se reúnen, luego de un año de no verse, un grupo de cuatro amigos y compañeros de armas: Andy (Charlize Theron), Booker (Matthias Schoenaerts), Joe (Marwan Kenzari) y Nicky (Luca Marinelli). El motivo de la reunión es analizar si les conviene aceptar el trabajo que les propone un hombre llamado Copley (Chiwetel Ejiofor), quien trabajó para la CIA, pero ahora es algo así como un consultor independiente. El trabajo consiste en entrar en una aldea musulmana en donde un grupo terrorista secuestró a un grupo de niñas, y salvarlas. Andy y sus compañeros forman un reducido, pero altamente efectivo miniejército independiente para operaciones difíciles. Son mercenarios que luchan por lo que piensan que es correcto. Tienen muchos años de experiencia. Y aunque no son superhéroes sí tienen un poder muy especial, extremadamente útil en su línea de trabajo: son inmortales... o casi.

 

El trabajo sale mal, se dan cuenta de que alguien los traicionó y deciden buscar a Copley para pedirle cuentas. En el camino a uno de sus escondites, debido a sueños en común, se percatan de que hay un nuevo inmortal, o más bien, una nueva inmortal. Saben cómo luce, deducen en dónde está, y Andy decide ir sola por ella. Resulta ser una soldado norteamericana ubicada en Afganistán: Nile (KiKi Layne), la cual está pasando por momentos extremadamente confusos pues luego de una herida fatal, despierta como si nada en la enfermería de su base, ante la mirada asombrada y las habladurías extrañadas de sus compañeros, y antes de que la manden a que el ejército experimente con ella, se presenta Andy. Pero el encuentro entre Andy y Nile es complicado porque Nile está en un punto en el que, la verdad, no entiende nada. Los acontecimientos posteriores terminarán por mostrarle el camino a seguir.

 


Por su parte, Copley, buen investigador, le ha seguido la pista y ha estudiado minuciosamente al grupo de Andy, gracias a lo cual en algún momento de la cinta nos enteramos de las muchas consecuencias benéficas de los trabajos que han realizado en, por lo menos, los últimos 150 años.

 

El final de la película da pie para una continuación, lo cual sería deseable, teniendo en cuenta la enorme cantidad de sagas existentes, algunas de las cuales, la verdad, no deberían de existir.

 

La vieja guardia forma parte de un grupo, cada vez más grande, de películas basadas en cómics y novelas gráficas, pero no forma parte del subgrupo de los superhéroes. Ya lo señalé: Andy y sus compañeros no son superhéroes, no tienen superpoderes, o en todo caso sólo uno, o dos, si prefieren: son inmortales y sus cuerpos se curan con gran rapidez. Pero tienen otra característica que los acerca a nosotros: no son inmortales para siempre. En algún momento, por alguna razón desconocida, dejan de curarse con facilidad y se vuelven mortales. Y eso le da una gravedad particularmente importante a esta obra.

 


La vieja guardia llama la atención por varios motivos: que está dirigida por una mujer (teniendo en cuenta el género de la cinta: acción), y además bastante bien dirigida. Gina Prince-Bythewood es también guionista, ha escrito mucho para series de televisión y tres guiones para cine, que ella misma ha dirigido: Love & Basketball (2000), The Secret Life of Bees (2008, que en México se llama Sabor a miel) y Beyond the Lights (2014), y ha dirigido algunos capítulos de series para televisión. Está claro que La vieja guardia es la película que realmente la está dando a conocer en el mundo. Las escenas de acción de este film son estupendas. Muy limpias y visibles (hay muchas películas de acción en las que, por movimientos de cámara, por edición, por fotografía, en realidad no vemos con claridad lo que sucede en la pantalla).

 

Y el ritmo general me parece muy bueno. He leído reseñas en las que dicen que fuera de las escenas de acción la película se vuelve lenta, pero a mí no me lo parece. En las escenas de diálogos suceden otras cosas interesantes, vemos la relación que existe entre los miembros del grupo, vemos cómo se enteran de la existencia de una nueva inmortal, nos enteramos de algunos momentos de la larguísima existencia de Andy, cuyo verdadero nombre, dice ella, es Andrómaca de Esticia (que no es, vale la pena señalarlo, la Andrómaca de la mitología griega), nos enteramos de la extraordinaria historia de Joe y Nicky, de los planes del villano de la cinta, Merrick (Harry Melling), de la triste historia de Booker, y de la culpa y el cansancio que sobrelleva Andy. Culpa por su primera compañera inmortal, a la que no pudo salvar de un castigo terrible hace medio siglo (y cuya historia podríamos ver en la continuación de esta cinta, si llega a producirse), y cansancio por hacer siempre lo mismo sin que este mundo mejore (al contrario, empeora, dice ella misma).

 


Las actuaciones son bastante buenas y me gusta el reparto internacional: La actriz que interpreta a Nile (KiKi Layne) es norteamericana, Charlize Theron es sudafricana pero ya es parte de Hollywood, así como Chiwetel Ejiofor (Copley), que es inglés y lo vemos con frecuencia, sin embargo Matthias Schoenaerts (Booker) es belga, Marwan Kenzari (Joe) es holandés, Luca Marinelli (Nicky) es italiano, Veronica Ngo (Quynh), a quien sólo vemos en flashbacks, es vietnamita, y Harry Melling (Merrick) es inglés, y si su rostro les es vagamente familiar aunque no lo reconozcan del todo es porque él interpretó a Dudley, el primo mala onda de Harry Potter, pero claro, ya creció y ahora es delgado.

 

La cinta, por cierto, está filmada en Marruecos, Kenia, Somalia e Inglaterra.

 

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* Todas las imágenes que acompañan esta entrada son propiedad de Denver and Delilah Productions, Dune Films, Image Comics, Marc Evans Productions, Marc Platt Productions, Netflix, Skydance Media

 

La vieja guardia (The Old Guard)

Producción: Denver and Delilah Productions, Dune Films, Image Comics, Marc Evans Productions, Marc Platt Productions, Netflix, Skydance Media

Dirección: Gina Prince-Bythewood

Guion: Greg Rucka, basado en su propia serie de novelas gráficas (ilustradas por Leandro Fernández)

Fotografía: Barry Ackroyd, Tami Reiker

Edición: Terilyn A. Shropshire

Diseño de producción: Paul Kirby

Dirección de arte: Ben Collins, Rhys Ifan, Simon McGuire, Aziz Rafiq, Tom Whitehead

Música: Volker Bertelmann, Dustin O'Halloran

Vestuario: Mary E. Vogt

Con: Charlize Theron (Andy), KiKi Layne (Nile), Matthias Schoenaerts (Booker), Marwan Kenzari (Joe),

Luca Marinelli (Nicky), Chiwetel Ejiofor (Copley), Harry Melling (Merrick), Veronica Ngo (Quynh), entre otros

Género: Acción, aventura

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés, árabe, francés, italiano

Año: 2020

Duración: 125 minutos

Están en Netflix